Carta Abierta. José Manuel Aira

Buenas tardes a todos.

Ha llegado el momento de despedirnos, y de poner punto y aparte a esta etapa que hoy concluye. Antes de comenzar con los agradecimientos, me gustaría expresar a toda la familia culturalista el profundo orgullo que ha supuesto para mí el hecho de ser vuestro entrenador durante esta temporada y media. La Cultural es un club especial, diferente, que supone por necesidad uno de los hitos importantes en la carrera de todo entrenador que tenga la dicha de poder sentarse en el banquillo del Reino. Aunque inmersos en una temporada condicionada por la maldita aparición del COVID, y que finalizaba tristemente sin el premio por el que tanto habíamos trabajado, no puedo dejar de sentirme muy honrado por haber peleado en todo momento por la defensa de este escudo.

Desde ahí, sólo puedo agradecer a todos los implicados en el día a día del club su trabajo, presencia y apoyo constante. Gracias a los jugadores, protagonistas indiscutibles de este deporte, por su implicación, profesionalidad y esfuerzo; gracias a los miembros del staff técnico por ser el motor con el que arrancaba cada mañana; gracias al personal del club, soportes básicos del buen funcionamiento de esta entidad y que nos han entregado todo desde el primer día en que pisamos León; gracias a la propiedad, Aspire Academy, por su soporte a un proyecto que mantiene vivo el sueño de toda una ciudad; gracias a los medios, patrocinadores, instituciones y entidades relacionadas, que han sentido esto como algo propio desde el principio; y como no, GRACIAS a nuestra afición, siempre fiel, auténtico rostro de un club que tiene en su gente al patrimonio más valioso.

Sólo puedo desearos lo mejor, los mayores éxitos posibles para la Cultural y para León, un lugar que siempre permanecerá en mi corazón por todo lo que nos habéis dado. El fútbol nos ha negado algo que merecíamos, pero estoy seguro de que muy pronto volveremos a disfrutar (y yo, como un culturalista más) de los triunfos y logros de un equipo que regresará al lugar que se merece.

Hasta siempre.

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