El ‘Camino a la Felicidad’ ya es un monumento a los niños de Villaquilambre

Hoy se ha inaugurado una composición con las piedras que espontáneamente los más pequeños depositaron a los pocos días de abandonar el confinamiento domiciliario. Más de 200 kilos de piedras ya se pueden ver en dos composiciones ubicadas en el  parque de la Casa de la  Cultura de Villaobispo y en el del Cardadal  de  Navatejera. Esta es una de las iniciativas en las que el Consistorio está trabajando para agradecer el trabajo y la dedicación de los vecinos en los momentos más duros de la pandemia. El alcalde ha señalado que los protagonistas de este acto son los niños del municipio y que sólo la situación que vivimos ha impedido que hoy fueran ellos los que descubrieran el monumento

El Ayuntamiento de Villaquilambre cuenta desde esta mañana con dos monumentos que recuerdan la iniciativa espontanea que los pequeños del municipio protagonizaron en las jornadas posteriores al confinamiento domiciliario. Y es que, el consistorio recogió hace unos meses los más de 200 kilos de piedras que los niños  depositaron espontáneamente durante los momentos más duros de la pandemia para construir con ellas dos monolitos que ya lucen en el parque de  la Casa de la Cultura de Villaobispo y en el parque del Cardadal de  Navatejera.

En este sentido, hay que señalar que fueron varios los puntos del Ayuntamiento en el que se llevó a cabo la iniciativa, aunque desde la Concejalía que dirige Mario Valladares se decidió unificarlos en dos planchas de hormigón que ya están ubicadas en las localizaciones antes  mencionadas. 

Por último, el alcalde,  Manuel García, ha querido recalcar que el protagonismo de este día es de los más pequeños, “las circunstancias que vivimos han hecho que hoy no sean los niños de Villaquilambre los que descubran este monumento, ellos son los verdaderos protagonistas de este día. Una vez más nos dieron una lección de vida que este Ayuntamiento no quería dejar pasar. Entre tantas malas noticias no nos podíamos permitir el lujo de que se perdiera una iniciativa que tiene que perdurar en el tiempo para recordarnos que entre todos seremos  capaces de salir de una situación tan complicada”.

Reconocimientos

Los dos monolitos que se han confeccionado con las piedras del ‘Camino a la felicidad’ son sólo uno de los homenajes en los que está trabajando el Ayuntamiento y que serán anunciados próximamente. Tanto los vecinos que han sufrido la enfermedad como los que mostraron su solidaridad en los meses del confinamiento serán reconocidos por el Consistorio.

Los trabajos han sido realizados por la Brigada de Patrimonio del Centro de los Oficios dependiente de la Concejalía de Acción y Promoción Cultural El Ayuntamiento de León ha restaurado la escultura ‘León, ciudad bimilenaria’ de Juan Carlos Ponga que se encuentra situada en la plaza San Marcelo de la ciudad y que se encontraba muy deteriorada. Una intervención que ha sido posible gracias a la Brigada de Patrimonio del Centro de los Oficios dependiente de la Concejalía de Acción y Promoción Cultural que dirige Evelia Fernández. En los trabajos, en los que se ha repuesto el 80 por ciento de la peana hecha en piedra caliza, también se ha reparado la cimentación de la maqueta cuyas placas originales se habían caído, separado y agrietado. El taller de cantería del Centro de los Oficios ha retirado todas las piedras de la peana de las que solo se ha podido recuperar una pequeña parte. El resto se ha sustituido por piedra de las mismas canteras. Previamente, y para evitar futuros desperfectos, se han cimentado las caras posterior y lateral y se han colocado las placas laterales, de tres centímetros de espesor, unidas con grapas de acero inoxidable entre sí a la cimentación. También se han retirado todos los sillares moldurados del perímetro superior y ocho centímetros de espesor, se han limpiado los que se han podido reutilizar y el resto se ha repuesto con piezas nuevas. Además, los trabajadores del Centro de los Oficios han nivelado y afinado todas las piedras de la peana y, posteriormente, siguiendo las directrices del autor de la obra y bajo la supervisión del arqueólogo municipal, Victorino García Marcos, han limpiado la escultura con agua a presión y detergente neutro y la han lavado con cera líquida y agua. También se ha colocado una cinta de neopreno perimetral entre las bases de las maquetas y los sillares horizontales de la peana para amortiguar las dilataciones del bronce.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te pueden interesar

Los trabajos han sido realizados por la Brigada de Patrimonio del Centro de los Oficios dependiente de la Concejalía de Acción y Promoción Cultural El Ayuntamiento de León ha restaurado la escultura ‘León, ciudad bimilenaria’ de Juan Carlos Ponga que se encuentra situada en la plaza San Marcelo de la ciudad y que se encontraba muy deteriorada. Una intervención que ha sido posible gracias a la Brigada de Patrimonio del Centro de los Oficios dependiente de la Concejalía de Acción y Promoción Cultural que dirige Evelia Fernández. En los trabajos, en los que se ha repuesto el 80 por ciento de la peana hecha en piedra caliza, también se ha reparado la cimentación de la maqueta cuyas placas originales se habían caído, separado y agrietado. El taller de cantería del Centro de los Oficios ha retirado todas las piedras de la peana de las que solo se ha podido recuperar una pequeña parte. El resto se ha sustituido por piedra de las mismas canteras. Previamente, y para evitar futuros desperfectos, se han cimentado las caras posterior y lateral y se han colocado las placas laterales, de tres centímetros de espesor, unidas con grapas de acero inoxidable entre sí a la cimentación. También se han retirado todos los sillares moldurados del perímetro superior y ocho centímetros de espesor, se han limpiado los que se han podido reutilizar y el resto se ha repuesto con piezas nuevas. Además, los trabajadores del Centro de los Oficios han nivelado y afinado todas las piedras de la peana y, posteriormente, siguiendo las directrices del autor de la obra y bajo la supervisión del arqueólogo municipal, Victorino García Marcos, han limpiado la escultura con agua a presión y detergente neutro y la han lavado con cera líquida y agua. También se ha colocado una cinta de neopreno perimetral entre las bases de las maquetas y los sillares horizontales de la peana para amortiguar las dilataciones del bronce.