Tratamiento de textos.

foto isaac llamazares

Acontece, a veces, en el manejo y trasiego de algunas publicaciones que, siendo de un determinado ambiente -.- tanto expositivo como temático-.- y tomadas con un incidental enfoque, nos aparecen, cuasi conjeturablemente, como diferentes en su exteriorización general y resulta que después, sin embargo, nos muestran trazabilidades análogas y hasta incluso concomitantes. Por el contrario, y también con alguna frecuencia, también tenemos esas otras publicaciones que dan de impacto, tanto inicial como incluso larvado en el tiempo, un aspecto enmascarador  superficial clónico y que, con mejor acercamiento observable y/o lector y en la maduración temporal sobre ellas, resultan tener unos relatos interiores totalmente diferentes.

 

De un tiempo a esta parte, parece haber vuelto, como si se tratara de una reposición teatral o de una renovación en adecuación comentada de la edición de un determinado libro, el texto de la Constitución Española que aún, y a pesar de todos los idus que han soplado en el pasado y soplan en el presente, permanece vigente desde, y en pasando la festividad de los Santos Inocentes, aquella fecha de la data del 29-12-1978, aunque fuera firmada por la autoridad de S.M El Rey Juan Carlos I (constitucional Rey de España/Corona Española/Casa Real Española y Rey de León/Corona Leonesa/Casa Real Leonesa), en la jornada del día 27-12-1978.

 

Es obvio que, por su propio texto, la Constitución Española (del año 1931) de la II República es, entera y completamente, expresión  “republicana” y que, igualmente también es obvio, la Constitución Española (del año 1978) de la Monarquía es, también entera y completamente, expresión “monárquica”, pero además de tales consideraciones genéricas y  a mayores de tales encuadres, tan amplios y tan generales, consideramos que, en una navegación compartida y siempre plural y abierta, podemos ir a otras aproximaciones y/o lecturas más particularizadas, mucho más concretas y hasta específicas, que nos pueden, desde nuestra estimación singularizada y concreto criterio, ayudar sobremanera en el manejo cívico, y con absoluta salvedad y respeto de las publicaciones profesionales y/o eruditas, de tal temática.

 

Veamos que podemos encontrar en materia de la territorialización del Estado Español de la España Nación en la fijación temporalizada del año 1978. Donde tenemos el siguiente texto: Constitución Española (de 6-12-1978), que expone, en su Artículo 143, lo siguiente: “1.En el ejercicio del derecho a la autonomía reconocido en el artículo 2 de la Constitución, las provincias limítrofes con características históricas, culturales y económicas comunes,…”. 

 

Análoga e igualmente, disponemos de otro texto: Constitución Española (de  9-12-1931), que expone, en su Artículo 11, lo siguiente: “Si una o varias provincias limítrofes, con características históricas, culturales y económicas, comunes, acordaran organizarse en región autónoma…”

 

Cotejamos ambos textos referenciales constitucionales y en ambas textos -.-  legales en sus respectivos periodos de vigencia -.- se dice expresamente sobre: 1°) Provincias Limítrofes; 2°) Con Características:-.-{1°} -.- Históricas; -.-{2°} -.- Culturales; -.-{3°} -.- Económicas.

 

Ello nos lleva a considerar que, en ambas dos situaciones constitucionales (que son de sus respectivos instantes y momentos), tales y tan concretos expresos requisitos son, desde su literalidad, y en nuestra observancia situacional, totalmente idénticos.

 

Lo cual nos conduce encaminadamente, dentro del camino de la suposición previa, en que si en tal concreta y significada materia, la de los criterios sobre la autonomización territorial española, existen posibles diferencias entre ambos dos textos constitucionales, las tales diferencias se adscribirían a otro tipo de incidencias y/o concomitancias sobre las que se debe indagar la consistencia o no de las posibles y/o supuestas distinciones.

 

Por si solos, y ellos considérese y entiéndase así y solo así, esos tales indicados “requisitos comunes” que hemos resaltado, tendrían que producir, desde el hilado razonamiento argumentado lógico, los mismos e idénticos efectos.

 

Evidentemente las provincias españolas, del Estado Español de la España Nación, que se citan en ambos textos constitucionales, son las mismas cincuenta provincias españolas de siempre.

 

Todo ello nos lleva, y en principio, a las siguientes consideraciones:

 

{1°} Nadie oculta que, desde el texto republicano, se escenifico un teselado Mapa Regional de España con quince regiones españolas.

 

{2°} Nadie oculta que, desde el texto republicano, las quince regiones españolas aparecen reconocidas en la Ley del Tribunal de Garantías Constitucionales.

 

{3°} Nadie oculta que, desde el texto republicano, y con la Ley del Tribunal de Garantías Constitucionales, las quince regiones españolas fueron, en plano de igualdad legal rasante, sujetos actores electorales en la composición del citado Tribunal garantista.

 

{4°} Nadie oculta que,”…”, del teselar bloque regional de quince regiones españolas, tres de ellas se conforman -.- en distintos estadíos de nivel -.- como regiones autónomas.

 

{5°} Nadie oculta que,”…”, que la existencia regional de cada región española (y en todas y cada una de ellas) se mantiene incólume en permanencia temporal.

 

{6°} Nadie oculta que,”…”, en el teselar bloque regional español el Principio de Libre Voluntariedad es internamente inherente a cada una (¡y en todas ellas!) de las regiones españolas.

 

{7°} Nadie oculta que,”…”, en el bloque teselar regional español del Estado Español de la España Nación, los habitantes de cada región española (¡y en todas ellas!), son ciudadanos regionales respectivos de la misma con sus gentilicios regionales específicos.

 

La Constitución Española de fecha de la data del 6-12-1978, que no olvidemos nunca, pues ello es significadamente importante y mayestáticamente trascendente, que además de otras consideraciones, tanto de índole legal como jurídico, está avalada, ¡que sí que lo está!, por la “Libre Expresión Democrática” de “La Voluntad Soberana de la Nación Española, atribuye el “derecho a la autonomía” desde el Artículo 143 (del Título VIII) al cumplimiento del Artículo 2 (del Título Preliminar), donde ya sí están reconocidos los sujetos actores constitucionales correspondientes y, por ende, numéricamente cuantificados y cualificados.

 

Desde nuestra posición particular y criterio singular, salvo demostración en contrario, sostenemos que, tales  sujetos actores constitucionales -.-  del actuante Artículo. 2 (del Título Preliminar de la CE´1978), en alejamiento de inventivas e improvisaciones más o menos oportunistas y/o circunstanciales, supuesta y presuntamente imperativas, son las quince regiones españolas, ya consolidadas desde su enumeración en el Siglo XIX y de su doble aplicación instrumentativa, de categorización constitucional, en el Siglo XX, de tales y tan concretos cuantificados y cualificados sujetos actores.

 

Releer nuestra vigente Constitución Española, debiera ser lo cotidiano y no, ¡y nunca!, aun siéndolo, el solo acto de lo ocasional, ¡y hasta circunstancial!, de la jornada anual de cada 6 de diciembre.

Francisco Iglesias Carreño

Del Instituto de Estudios Zamoranos Florián D´Ocampo.

 

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