La villa facundina volvió a engalanarse este domingo para celebrar el tradicional Corpus Christi, una cita que combina religiosidad, patrimonio y arraigo comunitario. El evento congregó a fieles y visitantes en torno a la emblemática Custodia de Arfe, la joya monumental del Monasterio de San Benito, que sólo sale a la calle en esta festividad .
La jornada comenzó con la misa solemne en la iglesia de San Lorenzo oficiada por el párroco local. A las 12:30 h, los niños de Primera Comunión encabezaron la procesión, lanzando pétalos sobre la Custodia, que brilló bajo los rayos del sol, mientras las campanillas retumbaban y la banda local amenizaba el recorrido.

La procesión contó con la participación activa de la Agrupación Musical de Sahagún y el Coro Facundino, encargados de acompañar la eucaristía y la salida procesional. Asimismo, numerosos vecinos se volcaron en la organización, desde la colocación de flores hasta el cuidado de los altares, reivindicando así la dimensión colectiva de esta tradición.
La joya del evento, la Custodia de Arfe, es considerada una obra “de asiento” que data de principios del siglo XVI y constituye una de las piezas más valiosas de la ciudad. Tallada por el renombrado orfebre Enrique de Arfe para el monasterio benedictino, representa uno de los símbolos de la identidad histórica de Sahagún.

Un Corpus Christi que supuso un espléndido reencuentro entre la fe y la cultura, fortaleciendo el orgullo local y consolidando a Sahagún como referente del patrimonio sacro. Tradición, arte y comunidad se dieron la mano para ofrecer una celebración que destacó por su solemnidad, belleza y participación vecinal.

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