- Sigue sin esclarecerse qué le ocurrió a esta uruguaya de 44 años que residía en el barrio Húmedo de León desde hace apenas un mes junto al único testigo presencial de su fatídico final
- La Policía Local de Villaquilambre ha remitido el atestado policial del suceso de Villaobispo al juzgado que estaba de guardia el 22 de junio, el de instrucción número 4 de León
Las circunstancias de la muerte de una mujer en la madrugada del domingo 22 de junio en Villaobispo continúan siendo una incógnita.
El gabinete de prensa del Ayuntamiento de Villaquilambre ha emitido este lunes un comunicado para comunicar que la Policía Local del municipio ha enviado al Juzgado de instrucción número 4 de León -el día del suceso- “el atestado policial del accidente de tráfico en el que falleció una mujer de 44 años”.
Lo que desde el Consistorio consideran un “accidente de tráfico” es en realidad la muerte en extrañas circunstancias de Marianna R.O.

“En dicho atestado se incluyen las investigaciones de toda índole que ha realizado la Policía local en colaboración con la Guardia Civil”, indica el comunicado. “Al tratarse de un suceso relacionado con el tráfico la primera investigación la realiza la Policía Local, al tratarse de una de sus competencias”.
Desde el Ayuntamiento advierten que “el caso está ‘sub iudice’ desde el envío del expediente al Juzgado”, en un intento por sortear las continuas llamadas de la prensa local, cuyo trabajo consiste en intentar contar lo que rodea a la extraña muerte de esta mujer.
La Policía Judicial y el Grupo de Investigación de Accidentes de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil de León prosiguen con la investigación de la muerte de Marianna, apoyada ahora en las diligencias que se instruirán desde los juzgados. Una investigación que todos pretenden blindar hasta que se esclarezcan los hechos y evitar así que se entorpezcan las indagaciones.
La única certeza
Hasta la fecha, la única certeza sobre este caso es que un hombre alertó del atropello de su pareja hacia las 5:20 de la madrugada del pasado domingo. El único testigo presencial de los hechos es el novio de Marianna que, mientras ella era trasladada de urgencia al Hospital, declaró a la Policía Local de Villaquilambre que “un BMW oscuro conducido por una mujer” que se habría dado a la fuga la había atropellado mientras él se había alejado un poco para poder orinar.
Horas después, con la mujer fallecida en el Hospital de León a causa de “politraumatismos y una fuerte hemorragia en el abdomen”, el novio de Marianna cambió algunos detalles en el atestado y en su segunda declaración ante la Policía declaró que no estaba seguro de la marca del vehículo, “una berlina oscura”, y que “no pudo ver si la conductora que se dio a la fuga iba acompañada o no en el vehículo”.
Durante la semana pasada, la Policía Local de Villaquilambre confirmó a este periódico que habían revisado en profundidad las cámaras de la zona sin obtener nada que pudiera dar una pista sobre el atropello o lo que fuera que causó la muerte de Marianna. «Hay cámaras en el colegio, piscinas y gasolineras, pero apuntan hacia las puertas y no se recoge el paso de ese vehículo», explicaba un agente, que señaló que «no hay cámaras de Tráfico en Villaquilambre, y pocas en León», por lo que la búsqueda del vehículo se complicaba.
Y más datos que empezaron a sembrar dudas entre los investigadores: «Ni rastro de huellas de frenada en la zona del supuesto atropello, ni restos del vehículo». «Los rastros de sangre en el asfalto muestran un posible arrastre del cuerpo de varios metros».
Al conocerse la autopsia de la mujer, «más piezas que no terminan de encajar»: no presentaba fracturas óseas, «tan frecuentes en los atropellos», y tenía contusiones en distintas partes del cuerpo.
«Todas las hipótesis están abiertas, no se descarta ninguna posibilidad», reconocían fuentes de la investigación, que confirmaba que continúan con los interrogatorios, «por si alguien pudo ver u oír algo».
La incineración de Marianna R.O. en León: asistieron su madre, su pareja y un amigo
El novio y la madre de Marianna asistieron a la cremación
El jueves de esta semana, Ana María O.P., la madre de la víctima de este extraño suceso, viajó desde un pueblo de Pontevedra hasta el crematorio de Puente Castro para recoger -rota- las cenizas de su hija. La tragedia ha dejado a la familia «destrozada», según ha podido saber León24horas a través de fuentes familiares.
A primeros de junio Marianna había cumplido los 44 años. Nacida en Uruguay, tenía dos hijas. Había vivido antes en Cataluña y Galicia y trabajado de dependienta. También se presentaba a veces como escritora.
El jueves por la mañana también asistieron a la incineración un amigo y el novio de Marianna. La pareja convivía en un apartamento del barrio Húmedo desde hace apenas unas semanas.
La noche de la muerte de la mujer, Marianna y su pareja habían asistido a una barbacoa en una finca de Villaobispo cercana al Colegio Los Adiles. En el resto de los asistentes a esa fiesta podrían estar las claves necesarias para esclarecer “si a Marianna la mataron… o la dejaron morir” en un madrugada festiva que acabó en tragedia.

Susana Martín
Periodista. He hecho un poco de todo en el maravilloso oficio de contar historias: prensa, radio, montar el primer digital de León, reportajes de investigación sobre lo que otros intentan silenciar o colarme en una cárcel para entrevistar a dos asesinas. Creo en el periodismo como servicio público e intento mantener una mirada objetiva. Me gusta mucho escribir, escuchar, vivir, leer, las burbujas y otros 'pecaos'. Tengo pocos miedos.


