- Los trabajadores exigen cambios urgentes en la gestión forestal de la Junta
En medio de una de las peores temporadas de incendios que se recuerdan, los brigadistas forestales de Castilla y León han elevado sus quejas al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, señalando una gestión “funesta” y un operativo “débil y extenuado”. Las críticas se centran en la precariedad laboral, la falta de personal y la supuesta descoordinación en la lucha contra el fuego. Así se lo han hecho saber algunos de los brigadistas citados hoy en la Casa del Parque Natural del Lago de Sanabria, en Zamora, para recibir a los Reyes de España.

Para recibir a los monarcas se encontraba una representación de los bomberos de Zamora, así como de los brigadistas de la Junta de Castilla y León que han estado trabajando en los graves incendios que asolan tanto la provincia zamorana, como la leonesa, donde también acudieron los reyes Felipe y Letizia. Junto a estos, les acompañaban las autoridades como el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, y el presidente autonómico, Alfonso Fernández Mañueco.
La anécdota del día ha tenido lugar cuando algunos de los brigadistas presentes han negado el saludo, un apretón de manos, al presidente de la Junta, en señal de protesta por su precariedad laboral. Un debate que lleva ya casi tres semanas sobre la mesa, desde que comenzara la crisis de los incendios en la comunidad.

Las quejas de los trabajadores ante la Junta
La Asociación de Trabajadores de las Brigadas Forestales de Castilla y León (ATIFCYL) ha denunciado públicamente que el modelo de gestión actual mantiene a sus profesionales en una “creciente precariedad e inestabilidad”. Según la asociación, en un momento crucial de la campaña de incendios de 2025, hasta el 30% de las vacantes de personal están sin cubrir, lo que sobrecarga a las plantillas existentes y pone en riesgo la eficacia de las labores de extinción.
Las protestas, que se han extendido por varias ciudades de la comunidad como León, Valladolid y Burgos, subrayan las siguientes demandas principales:
- Precariedad laboral y privatización: Los brigadistas denuncian las condiciones “abusivas” del sector, en el que la mayoría del personal está contratado a través de empresas privadas. Esta privatización, según los trabajadores, dificulta la unión para reclamar mejoras y lleva a jornadas “maratonianas” de hasta 21 horas, con sueldos considerados insuficientes.
- Falta de Medios y Descoordinación: Se critica la supuesta “falta de coordinación absoluta” por parte de los gestores. Los brigadistas afirman que en plena emergencia, algunas cuadrillas han permanecido “de brazos cruzados” mientras localidades cercanas se veían amenazadas por las llamas. También se han cuestionado las prioridades de gasto de la Consejería de Medio Ambiente, que, a pesar de contar con un presupuesto superior, habría invertido en recursos “inútiles” en lugar de en la contratación de personal y la mejora de las condiciones.
- Petición de Dimisiones: La Asociación ha reclamado la “destitución inmediata” del Director General de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, y del Consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, a quienes responsabilizan de las “dramáticas consecuencias” de los incendios. Los brigadistas recuerdan que, tras los grandes fuegos de años anteriores, no se produjeron cambios sustanciales en la gestión.

Por su parte, el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha reconocido “algunas incidencias” en el uso de los medios, pero ha defendido la gestión de su gobierno, señalando que la ola de calor y las condiciones meteorológicas han creado una “tormenta perfecta” para la propagación de los fuegos. Mientras tanto, las movilizaciones de los brigadistas y la ciudadanía continúan, demandando un cambio de rumbo en la política forestal de la comunidad.
Los reyes llegan a Sanabria para conocer la última hora sobre los incendios forestales



