En el escaparate de Doggy Mascotas en la calle Padre Isla de León, la Navidad no está “puesta”: está muy bien montada. Una corona verde, nevada a propósito, hace de árbol y de escenario. Dentro late un pequeño mundo iluminado: casitas, figuritas, una fábrica de chocolate en miniatura… y un trenecito dando vueltas como si todavía hubiera tiempo para ser un niño. Un rincón de León que te obliga a parar y a recordar que, a veces, la magia cabe en un escaparate.

LEÓN 24 HORAS
El Diario de Información Independiente de León


