En el puente de Álvaro López Núñez, el de Maristas, existen unas piedras centenarias cuya historia quizá desconozcas, pero seguro que tus padres y abuelos conocen a la perfección. Durante generaciones, los leoneses usaron la barandilla de piedra para sacar filo a sus navajas y cuchillos, dejando marcas permanentes en la sílice. Tan importante era esta costumbre que, al demoler el antiguo puente de los Maristas por las obras de FEVE, las piedras originales fueron rescatadas y recolocadas en la nueva estructura para preservar este curioso trozo de la historia cotidiana de León.

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