- Tras 18 años de servicio, cierra por jubilación uno de los míticos de León en lo que a hostelería tradicional se refiere. Se va un clásico de esos que nunca decepcionan
Uno de los establecimientos más míticos de León baja la trapa para siempre. Después de dos décadas los clientes deben despedirse de sus raciones caseras y de su cocido estrella para siempre. Este 30 de abril es el último día para la barra, cocina y comedor del Caballo Rojo, en la calle Federico Echevarría.
Es uno de esos bares de toda la vida, su mobiliario, su barra, sus mesas, todo tiene ese aspecto de mesón de siempre. Y el trato también, el de la hostelería de León, de una atención de casa. Un ambiente clásico que se va perdiendo que las siguientes generaciones, a este paso, ya no conocerán. Las raciones eran un acierto, todo muy de León, unos buenos callos o quizá un cocido, de esos que te duran dos días, porque las cantidades eran como nos gusta en León, generosas. Mollejas, morcilla, tortilla de patatas, pulpo o cecina de chivo. Todo rico, todo apetece y todo se podía disfrutar ahí o para llevar. Los precios, los más competitivos con cocido a 10 euros y menú del día a 12 euros.
Eso para comer, pero por la tarde no faltaban las partidas. Lo hemos dicho, un bar de los de siempre. Se despide Turi, Buenaventura Méndez, que se jubila, ese es el motivo del cierre. Y los demás decimos adiós a un sitio de siempre que nos ha dejado muy buen sabor y un gran recuerdo.



