- El presidente de la CEE confirma un posible encuentro de León XIV con víctimas de abusos durante su inminente estancia en España
El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, reflexionó hoy en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum sobre la inminente visita del Papa León XIV a España, situándola como un acontecimiento que trasciende lo religioso para convertirse en una propuesta de regeneración moral para la sociedad civil. Según el prelado, el viaje del Pontífice llega en un momento crítico donde las democracias liberales sufren un “agotamiento de su reserva ética”.
Para el presidente de la CEE, los problemas de la democracia española, “que son compartidos por las democracias liberales”, son síntoma de una deriva compartida con Occidente. “Se ha pensado que para encauzar una vida plural había que abrazar un relativismo moral, lo cual nos conduce a un positivismo jurídico”, advirtió.
Argüello fue contundente al señalar que, sin referencias éticas sólidas, “el riesgo de que el positivismo se convierta en autocracia es alto”. En este contexto, la visita del Papa y su intervención en las Cortes -ante representantes elegidos por los ciudadanos- supone una invitación a “alzar la mirada” y salir de las “pequeñas identidades” y la polarización. “Tengo la impresión de que la visita del Papa nos ayudará a pensar que una democracia necesita algo más que periodos de cuatro años”, instando a “revisar sus fundamentos, y no mirar solo por los intereses demoscópicos y electoralistas”.
En referencia a la parte más logística de la visita, Argüello agradeció la colaboración de las Administraciones Públicas y de la Casa Real, cuya presencia en la agenda se irá confirmando próximamente. Reconoció que el viaje supone un “desafío monetario y logístico” importante, pero subrayó que la movilización de instituciones y ciudadanos ya demuestra un “deseo implícito de trascendencia”. “De vez en cuando necesitamos experiencias de pueblo”, apuntó con optimismo, comparando la alegría de la preparación con la unidad que genera un Mundial de fútbol: “A poco que le vaya bien a España, nos abrazaremos por las calles”.
Uno de los puntos de mayor sensibilidad informativa en torno a la visita de Leon León XIV a España el próximo mes de junio fue la gestión de los casos de abusos en el seno de la Iglesia española. Argüello calificó el tema como un “dolor escandaloso” y, aunque no confirmó el posible encuentro, admitió que “es una posibilidad que el Papa se reúna con las víctimas”, precisando que, de ocurrir, se haría público a posteriori. El arzobispo, eso sí, pidió que no se establezcan “víctimas de primera y de segunda” desde el espacio público y reiteró el compromiso de la Iglesia por paliar esta cuestión, reconociendo que los pasos que ya se han dado “nunca son suficientes”.
Cuestionado sobre el fenómeno migratorio, y ante la presencia de dirigentes de PP y Vox presentes en el acto como Cuca Gamarra, Pepa Millán e Ignacio Garriga, Argüello abogó por una “ética de la dignidad” que esté por encima de la ley. Aunque reconoció el derecho de los Estados a regular los flujos, recordó la responsabilidad de Occidente en las causas de origen de este fenómeno. “Hay lugares donde se le dice a la gente ‘sal’ y otros donde se dice ‘ven’. Debemos plantearnos por qué la gente sale de sus países”, señaló. Asimismo, reiteró la disposición de la Iglesia al diálogo con todas las fuerzas políticas, mencionando explícitamente a Vox y Santiago Abascal.
Sobre la vuelta a lo religioso, especialmente de los más jóvenes, el arzobispo de Valladolid no rehuyó la realidad estadística de la Iglesia en España, marcada por el descenso de bautismos, matrimonios y participación en la eucaristía. Pero, pese a las cifras, confirmó ese auge de lo religioso relacionándolo con la búsqueda de la espiritualidad en un mundo marcado por la incertidumbre.
En este punto, mostró especial preocupación por los jóvenes, “especialmente por las jóvenes”, a quienes definió como los principales sufridores de la “incertidumbre de un mundo en cambio” y de una “sexualidad desquiciada y agresiva alejada del amor”. Advirtió que esta búsqueda de espiritualidad, si no se canaliza bien, puede derivar en el consumo de drogas o en la caída en manos de “gurús” peligrosos.
Algunas propuestas de esos «gurús» también ocurren en el seno de la Iglesia, admitió, aunque volvió a confirmar que “hay acercamientos a la Iglesia y a Jesucristo”. “Lo que tiene que ver con la música y las emociones, y lo que tiene que ver con la acción social, regalar parte de mi vida a otros son puertas de entrada al Evangelio, pero nosotros queremos enseñar la puerta entrada.
Está bien la emoción o el voluntariado pero queremos que vaya más allá, que se transforme en virtud o en caridad”, aseveró, al tiempo que confesó que “la Iglesia está aprendiendo un nuevo coloquio con la sociedad; nos cuesta entender que somos un pueblo entre los pueblos», marcando la necesidad de superar la antigua alianza entre «el trono y el altar” para ofrecer un testimonio auténtico e la esfera pública.
Llave de Oro
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, fue el encargado de presentar a monseñor Argüello, destacando la vigencia de los mensajes evangélicos, incluso en el debate público. “No podemos excluir a la Iglesia del debate público”, remarcó, insistiendo en que “como dice monseñor Argüello, la Iglesias tiene voz propia en el debate”. ”Tampoco podemos cercenar el papel de la Iglesia a una mera institución del tercer sector, como si fuera una ONG cualquiera”, ahondó, aunque destacó el papel que cumple la Iglesia en la ayuda a los menos favorecidos. Asimismo, pidió “no patrimonializar” el mensaje del Papa: “Aprovechemos la visita del Papa para fortalecernos como sociedad”. Además, durante este encuentro se confirmó que el Ayuntamiento de Madrid concederá la Llave de Oro de la Villa al Papa “como testimonio de afecto”.

LEÓN 24 HORAS
El Diario de Información Independiente de León


