La situación geopolítica influye, y de que manera al deporte. España e Israel se han tenido que ir a jugar a Argentina la eliminatoria para saber quien va estar en el próximo Mundial de Balonmano de Alemania. Una vez más, la política y la dejadez de mandatarios de la Federación de este deporte, han enviado a un deporte que nada cuidamos a jugar a miles de kilómetros de donde corresponde.
Según el presidente de la Federación, Francisco Blázquez, se ha tenido que ira jugar a 10.000 kms, ningún ayuntamiento, ni ningún alcalde quiere recibir a Israel estando a un año de las elecciones y en lo que respecta a países europeos teníamos que pagar todos los gastos y al final la única forma para que aceptara Israel era dar el salo».
Los jugadores, por mediación de su capitán Gonzalo Pérez de Vargas, ya mostraron públicamente sus quejas, pero de nada sirvieron. Hay que tener en cuenta que la mayoría de ellos juegan fuera de España y han tenido que coger varios enlaces para llegar a Buenos Aires. Tal vez, el que menos complicado lo ha tenido es Álvaro Pérez, portero del Ademar, que milita en la Asobal.
El partido no brilló por su espectacularidad y el combinado de Jordi Ribera se impuso por 32-27 a los israelitas. Mañana sábado, tendrá lugar el partido de vuelta. Cualquier resultado que ponga en problemas a España sería una auténtica sorpresa, pero todo indica que es un imposible.
Los más felices, sin duda, los grandes aficionados argentinos a este deporte y la comunidad española que pudieron disfrutar de sus ídolos en el país sudamericano.
A buen seguro, que España obtendrá la plaza para estar en el Mundial de 2027 de balonmano.

LEÓN 24 HORAS
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