- Excavada en el interior de la bodega El Capricho, en Jiménez de Jamuz, se esconde la sala final de la nueva y exclusiva aventura gastronómica de José Gordón: un impresionante proyecto que busca convertirse en lugar de peregrinaje de turistas cárnicos de medio mundo
- La Cúpula abre sus puertas esta semana con una experiencia de 5 horas que combina la visita a una de las fincas de bueyes y varios pases en paradas estratégicas de distintos espacios, para concluir con un espectáculo de cocina en torno a una mesa redonda muy especial, para sólo 16 comensales
- José Gordón: “Es el sueño de mi vida, y ya es una realidad”
Quienes hayan tenido la maravillosa suerte de conocer y disfrutar en torno a una mesa de la bodega El Capricho, en Jiménez de Jamuz, ya saben que es uno de los templos cárnicos más aplaudidos del mundo. Miles de peregrinos gastronómicos de todo el planeta visitan cada año un lugar donde el buey es el epicentro de la comanda. Americanos, portugueses, franceses, israelíes… “Casi todos repiten”.
Por si fuera poco venir a León a comer una carne de buey exquisita, esta semana arranca otra nueva aventura gastronómica en el mismo lugar y de la mano del equipo de Gordón: La Cúpula, otra cueva excavada dentro de El Capricho que alberga la traca final de una experiencia exclusiva de unas cinco horas.

Quienes hayan visitado el asador Etxebarri o conozcan las excelencias de la oferta de Bittor Arginzoniz en torno a las brasas, en Axpe (Atxondo) pueden hacerse una idea del objetivo con que nace el nuevo proyecto de José Gordón: la tierra, el fuego, el producto.
Pero la experiencia ‘La Cúpula’ espera no tener comparación. “Será algo único en España y en el mundo”, cuenta Gordón entusiasmado con un proyecto al que se han dedicado en cuerpo y alma los últimos tres años. Será un disfrute en varios tiempos que procurará el deleite de los privilegiados visitantes durante alrededor de cinco horas.
¿Cinco horas para disfrutar de una comida o una cena? Cinco horas para visitar de una de las fincas de bueyes de El Capricho, conocer un poco la razón de ser de un proyecto único en el mundo e ir adentrándose en unas horas dedicadas al más absoluto placer de los sentidos, con el buey, el fuego y el vino como ejes del espectáculo gastronómico.
Por el momento, sólo un puñado de afortunados periodistas y de ‘influencers’ especializados han tenido la suerte de conocer el gran sueño de Gordón, su mujer, Noemí, y un equipo entusiasmado con lo que viene, una realidad ya: desde este lunes se han abierto las reservas para quienes puedan y quieran permitirse el capricho de conocer La Cúpula y todo lo que supone.
Los relojes se suspenden al adentrarse en esta nueva cueva que parece transportarnos al pasado. Pasillos de tierra excavada, salas esculpidas, poca luz. Y varios pases antes del espectáculo final, en la sala que da nombre a toda la experiencia, La Cúpula.

Antes del gran menú, varios bocados acompañados de otras tantas leyendas y bebidas. Como la parada para hacer un pequeño picnic: pan y chorizo. Como la parada en la sala de cecinas, donde probar cuatro músculos de buey de sabores y texturas sorprendentes. Como la parada para contemplar ojipláticos el ‘búnker’ de una bodega que alberga más de 8.500 referencias. Como la parada en el habitáculo de los embutidos, todos en torno al buey, hasta sobrasada.

Y después, para concluir el festín, o más bien para volver a empezarlo, la mesa redonda de La Cúpula. Dieciséis comensales alrededor de una mesa para disfrutar de un menú que podrán maridar con vinos específicos o no, al gusto del visitante.
En el nuevo santuario gastronómico de Jiménez de Jamuz la experiencia cuesta 350 euros, bebidas de la comida aparte (las burbujas de bienvenida y los aperitivos sí están incluidos). “Merece la pena, ya lo veréis”, dice Gordón, “es una visita alrededor de la tierra, los bueyes, el fuego, los sentidos”.
“En cada servicio, una travesía sin carta, sin repeticiones, sin concesiones. Sólo una guía: los elementos, la estacionalidad y el alma del producto”, promete la visita, que promocionan como un tributo íntimo y personal al buey.
Para los aún más afortunados que quieran cerrar La Cúpula para fiestas o pequeñas celebraciones privadas, existe la posibilidad de reservar el espacio completo. Todo ello, a través de la web de El Capricho.
La faraónica obra la han llevado a cabo en el estudio RCR de Barcelona, Premio Pritzker de arquitectura. José Gordón está entusiasmado con el resultado. “Es el sueño de mi vida, aquí voy a seguir, no me jubilo”, dice entre risas.
Y tampoco falta entre tanto pasillo excavado una sala donde rinde homenaje a su padre, don Pedro, que falleció sin ver terminado el gran sueño de su hijo.












Susana Martín
Periodista. He hecho un poco de todo en el maravilloso oficio de contar historias: prensa, radio, montar el primer digital de León, reportajes de investigación sobre lo que otros intentan silenciar o colarme en una cárcel para entrevistar a dos asesinas. Creo en el periodismo como servicio público e intento mantener una mirada objetiva. Me gusta mucho escribir, escuchar, vivir, leer, las burbujas y otros 'pecaos'. Tengo pocos miedos.


