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martes, 16 julio 2024

La Red Natura 2000 en Castilla y León compatibiliza la conservación de su biodiversidad y la actividad humana

  • La superficie de la Red en Castilla y León es de 2.461.759 hectáreas, ocupa el 26,13 % del territorio autonómico, supone el 16,63 % de la Red Natura 2000 de España y el 2,37 % de la superficie a nivel europeo.

Este martes se celebra el Día Europeo de la Red Natura 2000. Esta red de espacios protegidos es una iniciativa de la Unión Europea que tiene como objetivo principal la conservación de la biodiversidad y el mantenimiento de los hábitats naturales en Europa. Se creó en 1992 y es una de las más extensas del mundo, abarca más del 18 % del territorio de la Unión Europea y protege a más de 27.000 especies animales y vegetales.

En España, la Red Natura 2000 está formada por una amplia variedad de espacios protegidos, que incluyen tanto áreas terrestres como marinas. En total, esta red abarca más de 1.400 Zonas de Especial Conservación (ZEC) en todo el país y más de 600 Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) que supone el 27,3 % de superficie del territorio español. España es el país que mayor superficie total aporta. La Red Natura 2000 en Castilla y León está constituida por 70 ZEPA, con una superficie total de 1.997.977 hectáreas, y 120 Zonas de Especial Conservación ZEC, cuya superficie asciende a 1.890.600 ha, lo que supone respectivamente el 21,20 % y el 20,06 % de la Comunidad. De forma global, teniendo en cuenta el solapamiento existente entre distintos espacios, la superficie total de la Red en Castilla y León es de 2.461.759 ha, y ocupa el 26,13 % del territorio autonómico. La Red Natura 2000 de Castilla y León supone el 16,63 % de la Red Natura 2000 de España y el 2,37 % de la superficie a nivel europeo, lo que da idea de la gran biodiversidad.

Uno de los principios fundamentales de la Red Natura 2000 es la conservación de la diversidad biológica, promoviendo la protección de especies en peligro de extinción y de sus hábitats naturales. Gracias a la creación de esta red, se han logrado salvar a muchas especies que estaban al borde de la extinción, como el lince ibérico, el águila imperial ibérica o el oso pardo.

Los trabajos de seguimiento de especies en el marco del Plan de Monitorización del Estado de Conservación de la Biodiversidad en Castilla y León han puesto de manifiesto la importancia que tiene esta red de espacios en la protección y conservación de las especies, sobre todo aquellas más vulnerables. Dentro del grupo de aves esteparias los últimos censos regionales arrojan cifras de alrededor del 73 % de los ejemplares detectados de gangas dentro de estos espacios, el 68 % para la avutarda y entorno al 40 % en el caso del sisón. En estas especies destacan espacios como “Tierra de Campiñas”, “Lagunas de Villafáfila”, “Llanuras del Guareña” o “Cihuela-Deza”. Para otras especies como el buitre negro o la cigüeña negra estos espacios recogen casi la totalidad de las poblaciones con cifras que están entorno al 89 % y el 82 % respectivamente. En el caso de aves acuáticas, los ríos y humedales incluidos en la Red Natura 2000 también albergan importantes poblaciones de especies escasas y amenazadas como la garza imperial y martín común con el 33 % del número total de parejas detectadas de pequeñas ardeidas, o en el caso de las aves acuáticas invernantes con el 55 % del número total de ejemplares detectados durante el censo de enero de 2023. Para este último grupo de especies destacan espacios ZEPA como Lagunas de Villafáfila, La Nava-Campos Norte o Riberas de Castronuño.

Además de su importancia para la conservación de la biodiversidad, la Red Natura 2000 también juega un papel fundamental en la promoción del desarrollo sostenible. Estos espacios protegidos no solo sirven como refugio para la fauna y la flora, sino que también contribuyen al bienestar de las comunidades locales, generando empleo en sectores como el turismo sostenible o la agricultura ecológica.

A pesar de los logros alcanzados por la Red Natura 2000, todavía existen muchos desafíos por delante. El cambio climático, la contaminación y la pérdida de hábitats siguen amenazando a muchas especies en Europa. Por ello, es fundamental seguir trabajando en la conservación y el mantenimiento de esta red de espacios protegidos.

La Red Natura 2000 constituye una herramienta fundamental para la conservación de la biodiversidad en Europa. Gracias a ella, se han protegido miles de especies y se han preservado hábitats naturales únicos. Sin embargo, es necesario seguir promoviendo medidas de conservación y concienciación para garantizar la supervivencia de la fauna y la flora en el continente.

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