- Se descarta el fallo humano y no se entiende el técnico, puesto que ha tenido lugar en una recta, lo que no se descarta por el momento es encontrar más víctimas cuando se retiren los convoyes más accidentados
- León hace un parón de su actividad institucional y honra a las víctimas con sendos minutos de silencio en la Subdelegación del Gobierno y en la Diputación provincial
Solo hicieron falta 20 segundos para que ocurriera el desastre. La localidad de Adamuz, en la provincia de Córdoba, ya forma parte, tristemente de la historia reciente de España al ser el escenario de uno de los siniestros más graves de la historia ferroviaria y el primero en línea de alta velocidad. Un accidente al que se ha sumado León con minutos de silencio tanto a las puertas de la Subdelegación del Gobierno como en la Diputación provincial, también la actividad institucional ha quedado suspendida y desde la provincia, así como desde Castilla y León, se ha ofrecido ayuda para colaborar.
El descarrilamiento ocurrido este domingo, de un tren Iryo con la desgracia de que un Alvia viajara en dirección contraria y ambos chocaran, ha dejado, hasta el momento, un balance de 40 víctimas mortales y 152 heridos.
No se descarta, afirma el presidente de la Junta de Andalucía Juanma Moreno Bonilla, que las víctimas se eleven Los expertos avisan que se trata de un accidente extraño, en una recta, en vías de alta velocidad especialmente cuidadas. La vía estaba renovada en mayo y había tenido hasta siete incidencias, la mayor parte eléctricas. Operadora italiana Iryo se ha puesto en manos de España el tren había sido revisado hace pocos días y puesto en marcha en 2022.
A pesar de ello, según ha apuntado el ministro Puente, hay una rotura de vía de unos 200 o 300 metros, aunque no se sabe si esto es causa o consecuencia del siniestro.

Han comenzado ya las investigaciones, según ha informado Moreno, pero lo primordial es atender a las víctimas y poder retirar los vagones más dañados, una labor que llevará tiempo porque se han convertido en un amasijo de hierros.
Víctimas y autopsias
Según el último balance oficial ofrecido por el 112 de Andalucía y el Ministerio del Interior este lunes, la cifra de víctimas mortales se eleva a 40 personas, mientras que hay 152 heridos, de los cuales 41 permanecen ingresados, 37 adultos y cuatro niños; y 12 se encuentran en estado crítico en la UCI. Se encuentran en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Desde el centro de insiste en que hace falta sangre, pero en los próximos días y piden que no se acuda de urgencias a este hospital si no es por una cuestión extremadamente grave.
Una veintena de forenses trabajan en el Instituto Legal de Córdoba para identificar por completo a las víctimas de la tragedia. Los forenses, algunos de Córdoba y otros llegados de otros puntos, se dedican a proceder con las autopsias: tomar muestras de ADN, datos que puedan facilitar los familiares (aspecto, tatuajes, muestra de ADN, algún detalles odontológico reseñable) y comparar con las víctimas, reconocer cuerpos, levantar cadáveres en Adamuz.
Suceso
El accidente ocurrió a las 19:45 horas de ayer, domingo. Según los datos técnicos recabados, un tren de la operadora Iryo que realizaba el trayecto Málaga-Madrid sufrió un descarrilamiento en sus últimos vagones a la entrada de la estación de Adamuz.
La fatal casualidad quiso que, en ese preciso instante, un tren Alvia de Renfe con destino Huelva circulara en sentido contrario por vía contigua. Los vagones desplazados del Iryo invadieron el paso del Alvia, provocando una colisión lateral. Como consecuencia del impacto, los primeros coches del convoy de Renfe se precipitaron por un talud de cuatro metros, lo que concentró el mayor número de víctimas, incluido el maquinista del Alvia, según fuentes oficiales.
Unión ante el dolor por Adamuz a las puertas de la Diputación
Minuto de silencio por el accidente de Adamuz en la Subdelegación del Gobierno



