La Consejería de Sanidad reforzará a partir del 1 de septiembre el programa de cribado neonatal, conocido como la “prueba del talón”, que se realiza a todos los recién nacidos de Castilla y León, incluidos los de la provincia leonesa. El listado de enfermedades congénitas que pueden detectarse de forma precoz pasa de 15 a 20 patologías, lo que supone un avance importante en la prevención y tratamiento de enfermedades raras desde los primeros días de vida.
Entre las cinco nuevas dolencias que se incorporan destacan la Atrofia Muscular Espinal (AME) y la Inmunodeficiencia Combinada Grave (IDCG), además de la Aciduria 3-hidroxi-3-metilglutárica, la Deficiencia de acil-CoA deshidrogenasa de cadena muy larga y la Deficiencia Primaria de Carnitina (CUD).
El cribado neonatal es una herramienta clave para identificar enfermedades antes de que aparezcan los síntomas. Detectarlas de forma temprana mejora el pronóstico, evita la mortalidad prematura y previene secuelas físicas y cognitivas.
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Solo en 2024, el laboratorio de Cribado Neonatal del Centro de Hemoterapia de Castilla y León analizó 14.869 muestras, entre ellas las de todos los recién nacidos de la provincia de León. En ese periodo se identificaron 177 casos sospechosos, incluidos 90 de anemia falciforme, 33 de fibrosis quística, 14 de hipotiroidismo congénito y 10 de hiperplasia suprarrenal congénita.
La Junta subraya que este refuerzo del programa autonómico forma parte de su compromiso con la detección precoz de enfermedades raras y la mejora continua de los programas preventivos de salud pública dirigidos a la población infantil.



