La Cultural y Deportiva Leonesa se niega a rendirse. Cuando el descenso parecía rozar al conjunto leonés, apareció el orgullo, el fútbol y un Reino de León entregado para sostener al equipo en la pelea por la permanencia. La victoria por 2-1 ante el Eibar mantiene con vida a los de Rubén de la Barrera y devuelve la esperanza a una afición que acabó sufriendo hasta el último segundo.
El pitido final desató el alivio en las gradas después de un partido intenso, trabajado y cargado de tensión. La Cultural sabía que no había margen de error y respondió con uno de los encuentros más completos de las últimas semanas.
Una Cultural valiente desde el inicio
El equipo leonés salió decidido a competir de tú a tú ante uno de los conjuntos más fuertes de la segunda vuelta. Con Lucas Ribeiro muy activo y Collado buscando espacios arriba, la Cultural comenzó a generar peligro desde los primeros minutos. La ocasión más clara del primer tiempo la tuvo precisamente Ribeiro. El brasileño encaró al meta visitante en el minuto 24, pero Magunagoitia evitó el gol con una gran intervención. Poco después, Collado también rozó el tanto en otra llegada peligrosa.
Mientras tanto, atrás, Fornos y Barzic sostuvieron al equipo con firmeza. El Eibar tuvo más balón en algunas fases, pero apenas encontró espacios ante una Cultural ordenada y muy concentrada.
Dos minutos que hicieron explotar el Reino
Todo cambió tras el descanso. El Reino de León pasó de la tensión a la locura en apenas dos minutos mágicos. En el minuto 58 apareció Víctor Moreno para abrir el marcador y desatar la euforia en la grada. La Cultural golpeaba primero y premiaba su insistencia. Pero el equipo leonés quería más. Apenas un minuto después, Barzic aprovechó una asistencia de Lucas Ribeiro para firmar el 2-0 y poner patas arriba el estadio.
La Cultural acariciaba una victoria imprescindible.
Tensión final y resistencia leonesa
Con el marcador a favor, el conjunto leonés dio un paso atrás para proteger la ventaja. Badía sostuvo al equipo con una gran parada a Javi Martón y la defensa respondió con solvencia durante muchos minutos. Sin embargo, el sufrimiento llegó en el tramo final. El árbitro señaló penalti por mano de Víctor García en el minuto 83 y Corpas redujo distancias desde los once metros.
El Eibar apretó con todo en los ocho minutos de añadido, pero la Cultural resistió. Cada despeje se celebró como un gol hasta que llegó el pitido final.
Entonces sí. El Reino volvió a creer.



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