- El arranque de la Copa Cordillera Cantábrica lleva sello leonés: el de los hermanos Chema y Pili Blanco Cebada, que consiguen el liderato en el arranque de la prueba
La vuelta del manto blanco a la Cordillera Cantábrica ha traído también de vuelta la ilusión de equipos y corredores, que ven así cómo empiezan las competiciones de esquí alpino, tras un año de parón.
Y el comienzo de la competición por excelencia del noroeste, la Copa Cordillera Cantábrica, viene con sello leonés: el de los hermanos Chema y Pili Blanco Cebada, que conseguían el liderato, tras dos días de intensas pruebas, en las disciplinas de Gigante y Slalom, celebradas en la estación de esquí y montaña Alto Campóo.
La estación cántabra acogía el pasado fin de semana el II Trofeo Reinosa Forgings & Castings, competición que ha reunido a los más jóvenes corredores de todo el país.
En esta prueba, valedera para la clasificación de la Copa, los corredores leoneses Chema (2014) y Pili (2017), han puesto toda la carne en el asador para traerse a León el dorsal de líderes.
Además, el joven Chema se proclamaba campeón absoluto de la prueba en modalidad GS y subcampeón en SL, mientras su hermana Pili subía al podio con la plata y el bronce al cuello.

Para la más pequeña de la familia era su primera competición oficial. “Yo quiero subir guapa al podio”, decía a su madre la joven corredora, que, al más puro estilo ‘Lindsey Vonn’, con sus ocho añitos apenas llegaba al cajón.
Para Chema la experiencia no es nueva. El actual subcampeón de la Copa Cordillera, Campeón de SL y subcampeón de GS de Castilla y León en categoría U10, se estrenaba este mismo verano en otra exigente disciplina, el patinaje alpino, consiguiendo el bronce en la Copa de España.
El joven deportista leonés, distinguido por el Ayuntamiento de León en 2024 por sus logros deportivos, no dudaba en besar desde el podio la insignia de su club, el también leonés Peñanevares Esquí Club (PEC), afincado en Puebla de Lillo.

Los pequeños, que pasan buena parte del invierno entrenando en San Isidro, llevan, como todos los corredores de León, más de dos años haciéndolo a duras penas, ya que no se han dado las condiciones más idóneas para ello.
Por eso “se muestran entusiasmados por la vuelta de las competiciones”, indicaba su padre, el también deportista leonés Chema Blanco, que no ocultaba su emoción al ver a ambos hermanos como líderes de la Copa Coordillera. “Han sido unos años muy complicados para entrenar. La escasez de nieve y el cierre de las estaciones lo han impedido”.
Pero lo que no ha impedido la meteorología es que la ilusión de los más pequeños permanezca intacta. Y no sólo eso, miran al cielo esperando que el tiempo acompañe para poder entrenar y seguir el trazado hacia la siguiente prueba, que, si la climatología lo permite, se disputará en la leonesa estación de San Isidro el 24 y 25 de este mes.
Sobre la Copa Cordillera Cantábrica
La Copa Cordillera Cantábrica de esquí alpino se realiza en tres fases, organizadas respectivamente por la Federación Cántabra de Deportes de Invierno (FCDI), la Federación de Deportes de Invierno del Principado de Asturias (FDIPA) y la Federación de Deportes de Invierno de Castilla y León (FDICYL).
Realizando pruebas de slalom y gigante, los corredores puntúan en todas y cada una de las pruebas, de modo que se suman los puntos obtenidos por cada corredor en las diferentes competiciones.
Además, se establece una clasificación final de clubes.

LEÓN 24 HORAS
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