- Miguel Ángel Palenzuela presenta “Romper para ser”, una crónica sobre la superación de las heridas profundas y la búsqueda de una vida real, libre de máscaras
Hay conversaciones que se quedan grabadas, no por el volumen de las palabras, sino por la verdad que emanan. En un rincón tranquilo, Miguel Ángel Palenzuela, coach con más de una década de experiencia en el ámbito empresarial, se presenta hoy con una mirada distinta: la de alguien que ha decidido dejar de huir. Tras años de mostrar una “máscara de felicidad” inquebrantable, Palenzuela publica “Romper para ser”, un libro que no es solo una obra de autoayuda, sino el testimonio de una catarsis necesaria.
La vida de Miguel Ángel Palenzuela cambió este último verano. Tras décadas de éxito profesional y una actitud siempre complaciente, un encuentro fortuito en la Calle Ancha de León despertó a un fantasma que llevaba dormido 38 años. Aquel roce con el pasado no solo trajo lágrimas, sino la certeza de que para seguir viviendo de forma auténtica, era necesario “romper” con el silencio que lo atenazaba desde niño, tras sufrir una agresión sexual con solo nueve años de edad.

El encuentro que lo cambió todo
Tras décadas de éxito profesional y una actitud siempre complaciente, un cruce fortuito con su agresor en la calle Ancha de León despertó a un fantasma que llevaba dormido desde su infancia. En un instante, al cruzarse con la mirada de la persona que lo había agredido cuando solo tenía nueve años, el tiempo se detuvo.
“Sentí un nudo, una impotencia brutal”, relata. Las lágrimas empezaron a caer a cámara lenta, sin que él mismo se diera cuenta, mientras el cuerpo experimentaba la misma congoja de aquel niño de primaria. Fue un momento de “reminiscencia” absoluta que, lejos de hundirlo, le dio la fuerza para realizar una terapia de choque personal: al día siguiente, volvió al lugar donde todo ocurrió para decir “basta”. Esa catarsis valiente que fue el motor que le hizo comprender que no podía seguir cargando con un veneno sin fecha de caducidad.

La valentía de la vulnerabilidad
“La valentía de la persona reside en su vulnerabilidad”, afirma Miguel Ángel con una serenidad que solo se alcanza tras haber atravesado el fuego. Durante gran parte de su vida adulta, el autor admite haber vivido en un patrón de complacencia extrema, diciendo “sí” cuando su interior gritaba lo contrario. “Me convertí en el Miguel Ángel feliz para ocultarlo todo”, confiesa, recordando cómo incluso tras un grave accidente a los 22 años que lo mantuvo 45 días en la UCI, su prioridad seguía siendo no “lastrar” a nadie con su dolor.
El libro narra ese complejo camino hacia la liberación. Desde la incomprensión inicial en su infancia —marcada por una época donde no existían las herramientas de apoyo actuales— hasta la decisión de perdonar, no por olvido, sino por paz. “Mi madre hizo lo mejor que pudo con las herramientas que tenía”, explica, eliminando cualquier rastro de reproche y transformando el dolor en una lección de empatía.

El proceso de “Romper para ser”
Decidir plasmar esta historia en papel no fue sencillo, pero sí vital. Durante el pasado verano, tras ver noticias similares en televisión, Miguel Ángel sintió que el silencio era una forma de impunidad que no podía permitirse. A pesar de las advertencias sobre su exposición pública, entendió que la verdadera reconstrucción comienza cuando uno se atreve a quedarse “desnudo” frente a su propia verdad.
Escribir el libro fue el paso definitivo para cerrar el círculo. “Hasta que no lo plasmas en un papel, no eres capaz de quitar toda esa carga emocional”, explica. Para él, el proceso de escritura ha sido una carrera de fondo que le ha permitido transformar el trauma en una anécdota vital, integrándolo con naturalidad y hasta con humor. Ha pasado de ser una víctima silenciosa a un autor que ofrece un mapa real para pasar de la supervivencia a la autenticidad.

Un legado para el futuro
Para Palenzuela, este proceso no ha sido solo individual, aunque la fortaleza ha residido originalmente desde sí mismo. Pero las reacciones de su entorno más cercano han sido el bálsamo definitivo. Describe el abrazo de su exmujer como “el más reconfortante de su vida”, un gesto de validación que permitió que ambos entendieran por fin las sombras que antes no tenían nombre. Pero, sobre todo, destaca la respuesta de sus hijos, quienes han recibido su historia con una madurez y un cariño que aseguran que “el ciclo de silencio se ha roto para siempre”, explica con los ojos húmedos.
“Romper para ser” busca ahora ser un faro para otros. Miguel Ángel ya ha comenzado a ver los frutos de su exposición: personas que, tras décadas de silencio, han encontrado en su testimonio el permiso para hablar por primera vez. “Si una sola persona se identifica y es capaz de quitárselo de encima, toda esta exposición habrá merecido la pena”.
Un camino de fondo
Actualmente, compagina su labor como coach con planes de educación emocional para jóvenes, enseñándoles algo que él tardó años en aprender: que nadie tiene derecho a invadir su espacio y que la responsabilidad más grande es la que uno tiene consigo mismo.
Miguel Ángel Palenzuela ya no es el niño que corría asustado, ni el hombre que se ocultaba tras un silbato de árbitro para sentir que tenía el control. Hoy, a pesar de todo, Miguel Ángel sigue siendo el feliz y sonriente que siempre ha sido, pero ahora camina de la mano con su fantasma.
“Romper no es fracasar. Romper es liberarse para poder ser.” — Miguel Ángel Palenzuela
El libro “Romper para ser” estará disponible a partir del día 13 de marzo en Amazon, y contará con una presentación oficial el mismo día 13 a las 20:00h en el espacio “Sonríe”, en León capital.





