- En torno a 70 tractores en un día donde no se esperaba mucha asistencia por lo desapacible, han recorrido las calles del centro de León junto a medio millar de agricultores
Los motores han vuelto a rugir en las calles de la capital leonesa. Bajo el lema “Defensa del Campo Leonés”, la asociación Decaleón ha protagonizado este miércoles la primera movilización agraria del año, adelantándose a los sindicatos y organizaciones tradicionales.
“El acuerdo con Mercosur puede ser la puntilla que remate al sector primario”, advierte Decaleón
La jornada comenzó a las 10:00 horas en el aparcamiento del estadio Reino de León. Desde allí, una columna de tractores y manifestantes ha recorrido las principales arterias del centro de la ciudad, en una movilización que ha contado con un dispositivo especial de tráfico para coordinar el paso de la comitiva. Se calcula alrededor de 70 tractores y unos 500 agricultores.
Pasadas las 12:00 horas, la protesta ha alcanzado su punto álgido frente a la Subdelegación del Gobierno en León, donde se ha procedido a la lectura de un manifiesto que denuncia la situación “crítica” que atraviesa el sector.
Mercosur y la PAC: “Una amenaza directa”
El texto leído ante la Subdelegación pone el foco en el Tratado Mercosur, al que califican como una “amenaza directa” y una forma de “competencia desleal” que hunde los precios en origen al permitir la entrada de productos que no cumplen las exigencias sanitarias, laborales ni de bienestar animal impuestas en España.
Asimismo, han denunciado que los recortes de la PAC y las crecientes exigencias burocráticas están castigando especialmente a la provincia de León. Han destacado que medidas como las limitaciones al uso del agua o las rotaciones obligatorias son “inasumibles” para cultivos estratégicos leoneses como el maíz, el cereal, la remolacha o los forrajes.
Exigencias al Gobierno
Entre las demandas principales trasladadas al Ejecutivo destacan:
- El establecimiento de controles de calidad y sanitarios equivalentes para todos los productos importados.
- La protección de los regadíos y la garantía de costes energéticos razonables.
- La inclusión de representantes rurales en todas las fases de negociación comercial.
- Un etiquetado claro que especifique el origen y las condiciones de producción.
“Sin campo no hay alimentos. Sin agricultores y ganaderos no hay futuro”, concluye el manifiesto de Decaleón, en una jornada que marca el inicio de un calendario de movilizaciones para evitar el “abandono del medio rural” y la pérdida de soberanía alimentaria.

























