Los fuertes vientos y el mal estado han provocado un nuevo derrumbe de parte de la fachada de la casona de Dámaso Merino, un edificio en ruinas, acordonado por la Policía Local de León, y que últimamente está teniendo bastante movimiento en su interior. Parece ser que pronto se procederá a limpiar y adecentar el terreno y darle vida a un punto clave del casco histórico, cercano a la catedral, y que, ahora, su estado representa un peligro para los viandantes.

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