La urbanización Estrella de Izar, en el municipio de Garrafe de Torío, ha sido el foco de atención debido a las denuncias de sus residentes por la supuesta falta de mantenimiento y abandono. Sin embargo, Roberto Valbuena Flórez, presidente de la Junta Vecinal de Riosequino, ha salido al paso para ofrecer su versión y aclarar varios de los puntos señalados por los vecinos, especialmente por Benjamín Soriano, a quien identifica como “no elegido por ninguno” y “autoproclamado” portavoz.
Valbuena, quien además ha trabajado 16 años en la urbanización, asegura tener un profundo conocimiento de la situación. En respuesta a las quejas sobre caminos intransitables y la proliferación de maleza, Valbuena explica que, si bien el mantenimiento de las hierbas en los bordillos es competencia municipal, la vegetación que crece en las fincas privadas es responsabilidad de cada propietario, apelando al “civismo y buena vecindad”. Algo similar a lo que ocurre, según indica, con la acumulación de basura; señala que la causa es el desecho de “hierros, césped, restos de poda” en contenedores de recogida orgánica, lo que impide que la basura habitual quepa.
En relación con la gestión de residuos, donde los contenedores están “siempre llenos” y se denuncia la ausencia de un punto limpio, Valbuena refuta la afirmación de Benjamín Soriano de que el catastro indique la existencia de un punto limpio en Estrella de Izar, calificándola de “la primera noticia en 56 años que tengo”, exclama el pedáneo: “El punto limpio municipal se encuentra en Palazuelo de Torío y se realizan recogidas casa por casa varias veces al año”, afirma.
En cuanto a la presencia constante de culebras y víboras, un tema de gran preocupación para los vecinos, Valbuena aclara que la urbanización se encuentra en un “enclave dentro del monte” y que las víboras “son propias del terreno”. Recordó que, incluso con calles limpias, “estos animales seguirán presentes”.
Además, desmiente que la mordedura de víbora a un niño el año pasado no haya generado medidas por parte de las autoridades, afirmando que él mismo gestionó el asunto “personalmente con el padre del niño”. El pedáneo también cuestiona el temor a los animales silvestres, señalando la presencia de corzos, jabalíes e incluso lobos en el entorno de la urbanización, preguntándose “qué hacemos con ellos?”, dejando claro que ese es su hábitat.
Mal ambiente entre Riosequino y Garrafe
Los vecinos de Estrella de Izar han denunciado la falta de mantenimiento por parte del Ayuntamiento de Garrafe de Torío y la pedanía de Riosequino de Torío. Valbuena, por su parte, niega haber ignorado las llamadas de los residentes, asegurando que él mismo ha ayudado “en todo lo que he podido” a quienes le han contactado.
Respecto al “mal ambiente” entre la pedanía y el Ayuntamiento, que según los vecinos les perjudica, Valbuena lo atribuye a diferencias entre “dos partidos políticos de distintos pensamientos”, Izquierda Unida en el Consistorio y Unión del Pueblo Leonés en la pedanía. Asegura que “se está gestando un acuerdo entre las dos entidades, municipal y local, para terminar un camino que empezó la Junta Vecinal con fondos propios, para unir la urbanización con el pueblo”.

En relación con el camino que conecta la urbanización con Riosequino, que los vecinos califican de “intransitable con vehículos convencionales”, Valbuena explica que la Junta Vecinal comenzó “a adecentarlo” y que ahora se está realizando “con convenio de colaboración con el Ayuntamiento para finalizarlo”. Aclara que el camino “estuvo judicializado unos cuantos años” y que, aunque la Junta Vecinal ganó los juicios, el anterior presidente no solicitó la ejecución de sentencia, lo que obligó a iniciar los trámites de nuevo, optando ahora por un “acuerdo a tres bandas”.
En cuanto a la petición de los vecinos de habilitar un centro de salud o punto de atención sanitaria básica, Valbuena puntualiza que esa “competencia es de la gerencia de atención primaria del SACYL”. No obstante, señala que “en el Ayuntamiento hay un convenio con un taxi de la localidad de Garrafe se puede solicitar por cualquier vecino censado”.
Transferencia de propiedad y gestión de fondos
Benjamín Soriano había afirmado que la urbanización pasó de propiedad privada a pública hace “poco más de cuatro años” mediante un acuerdo que incluía el compromiso de mantenimiento municipal. Valbuena desmiente esta información, explicando que el cambio se produjo hace “dos años, no cuatro”, cuando el Ayuntamiento disolvió la Entidad Urbanística de Conservación “en contra de lo que opinaban la mayoría de los vecinos”, y que no existía un compromiso de mantenimiento ya que este se convierte en “obligación” al pasar al Ayuntamiento.
Sobre la supuesta falta de transparencia en la gestión de los fondos provenientes del alquiler de terrenos comunales de la Junta Vecinal de Riosequino para placas solares, Valbuena reconoce que el Ayuntamiento ingresó una “importante cantidad de dinero por el ICIO (tributo que se aplica a las construcciones, instalaciones y obras que se realicen en un municipio)” y que la Junta Vecinal “percibe miles de euros mensuales por el alquiler”. Afirma haber comunicado estas cifras a Soriano “dos veces de palabra”, “en la primera de ellas había tres vecinos más”, y le reprocha que “cuando el B.O.P publica la liquidación y los presupuestos, nunca ha solicitado verlos”. A pesar de ello, Valbuena insiste en que la Junta Vecinal no tiene problema en invertir en “cosas razonables” que no sean competencia municipal.
El presidente de la Junta Vecinal concluye reiterando su “apoyo total” a los vecinos de Estrella de Izar, “que me conocen”, y pide a la población “no dejarse engañar por mentiras intencionadas”, agradeciendo la oportunidad de “poder defenderme”.



