- La joven estudiante de la Facultad de Educación, donde ha tenido lugar el homenaje y minuto de silencio, falleció el pasado día 5 de octubre
La Universidad de León (ULE) rindió este miércoles un sentido homenaje a Arancha Barrientos García, la estudiante de 25 años y reconocida joven promesa de la poesía leonesa, cuyo trágico fallecimiento el 5 de octubre sumió en el luto a la comunidad universitaria. El acto central fue un emotivo minuto de silencio que congregó a compañeros, profesores y la madre de la joven en la Facultad de Educación.
Silencio cargado de dolor y versos
El silencio, roto solo por la emoción contenida, se apoderó de la entrada de la Facultad de Educación a las 12:00 horas de este miércoles. El encuentro se llevó a cabo para recordar a la joven poeta, alumna de segundo curso del Grado en Educación Social, y para arropar con cariño a su familia en estos momentos de inmenso dolor, especialmente a su madre, presente en el acto.

Arancha Barrientos García era reconocida en el ámbito universitario y cultural por su “talento, su sensibilidad y su luz”, siendo considerada una de las voces más prometedoras y brillantes de la poesía local. Su huella ha quedado plasmada en sus versos, en los que abordaba la fragilidad de la vida y el dolor con una mirada única. Una lucha por visibilizar la importancia de la salud mental que quedó recogida en dos publicaciones propias ‘Fuego en la nieve’ y ‘Una de cal y dos de arena’.

La Universidad de León había expresado previamente sus públicas condolencias, destacando no solo su compromiso académico, sino también el legado poético de la joven. En el comunicado difundido por la institución en sus redes sociales, se resaltó que su talento y su luz “permanecerán siempre entre quienes la conocieron y compartieron con ella caminos y versos”.

Un fragmento de uno de sus poemas, citado por la propia comunidad y leído por sus compañeras, resuena ahora con especial emotividad: “Sonríe. Sonríe bajo la lluvia con los labios mojados, sonríe con la luz del sol y sonríe la inmensidad de la noche. Sonríe, porque al final, somos fugaces. Somos momentos, y no duramos más que eso. Más que un recuerdo. Más que una estrella.”

La ULE ha trasladado su apoyo y respeto a los familiares, amigos y compañeros de Arancha, asegurando que su “sonrisa, esa que iluminaba aulas y versos, permanecerá siempre en nuestro recuerdo, convertida en luz, en palabra y en memoria”.
Descansa en paz, Arancha.



