- Acababa de cumplir 44 años cuando una noche, al salir de una fiesta, la mataron. El único testigo, su pareja, declaró que Marianna “fue atropellada por un conductor que se dio a la fuga” mientras él “se había alejado para orinar”
- La extraña muerte de esta mujer uruguaya que llevaba poco tiempo viviendo en León sigue sin resolverse un año después de un crimen sin respuestas
- Alguien ha querido recordar a la víctima con flores y globos en el lugar de los hechos

Acababa de cumplir los 44 años y llevaba poco tiempo viviendo en León. Marianna R.O., nacida en Uruguay, residía con su pareja en un pequeño piso cerca del Húmedo. Ella tenía dos hijas. Había vivido antes en Cataluña y Galicia y trabajado de dependienta. También se presentaba a veces como escritora.
La noche de sábado 21 de junio de 2025 ella y su chico asistieron a una barbacoa con amigos en una finca de Villaobispo. Para intentar contar la extraña muerte de esta mujer, hay que resaltar que la única certeza es que sobre las 5:25 de la madrugada -ya domingo- su pareja, único testigo de los hechos, llamó a Emergencias para alertar del atropello de Marianna. Fue él quien relató a los agentes de la patrulla de agentes municipales de Villaquilambre que se acercaron al lugar de los hechos que, tras salir de una barbacoa en una finca cercana, y “mientras él se alejó un poco para orinar, su pareja habría sido atropellada por la conductora de un BMW oscuro”. Marianna fue trasladada al Hospital, donde falleció.

En el atestado que se formalizó al día siguiente, el único testigo de la muerte de Marianna ya no estaba seguro de que el vehículo fuera un BMW, ni de si en el vehículo que supuestamente la atropelló había más ocupantes que la conductora, según confirmaron fuentes de la investigación a León24horas.
Las pesquisas que se habían iniciado para localizar el vehículo se descartaron para ampliar la búsqueda a “una berlina oscura”. “Se busca al conductor de «una berlina oscura» que se dio a la fuga tras el atropello mortal a una mujer en Villaobispo”, se publicó en este periódico entonces.

¿La atropellaron o la dejaron morir?
La Policía Local de Villaquilambre envió al Juzgado de instrucción número 4 de León el atestado policial del “accidente de tráfico en el que falleció una mujer de 44 años”. A partir de entonces, la Policía Judicial y el Grupo de Investigación de Accidentes de Tráfico (GIAT) de la Guardia Civil de León prosiguieron con la investigación de la muerte de Marianna, apoyada en las diligencias que se instruyeron desde los juzgados.
Tras la revisión de las cámaras de la zona («hay cámaras en el colegio, piscinas y gasolineras, pero apuntan hacia las puertas y no se recoge el paso de ese vehículo», explicaba un agente, «no hay cámaras de Tráfico en Villaquilambre, y pocas en León») y las pesquisas entre otros asistentes a la barbacoa de donde salieron Marianna y su pareja aquella noche, “no se encontró nada”.
No se hallaron huellas de frenada en la zona del supuesto atropello, ni restos del vehículo. «Los rastros de sangre en el asfalto muestran un posible arrastre del cuerpo de varios metros», recogió la investigación.
Y en la autopsia de la mujer, «más piezas que no terminan de encajar»: no presentaba fracturas óseas, «tan frecuentes en los atropellos», y tenía contusiones en distintas partes del cuerpo.
Ana María O.P., la madre de la víctima de este extraño suceso, viajó desde un pueblo de Pontevedra hasta el crematorio de Puente Castro para recoger las cenizas de su hija. Al acto asistieron también el novio de Marianna y un amigo. Por el momento, y en breve se cumple un año de la muerte de Marianna, no hay noticias sobre quién y cómo la mataron.
Los investigadores creyeron que en alguno de los asistentes a aquella barbacoa podrían estar las claves necesarias para esclarecer “si a Marianna la mataron… o la dejaron morir” en aquella madrugada festiva que acabó en tragedia. Se dijo que se habían aportado grabaciones de móviles que traerían respuestas a una muerte supuestamente por atropello. Por el momento, no.
Este fin de semana, alguien quiso recordar a Marianna en el lugar donde se desencandenó su muerte. Flores frescas, un globo de un corazón con la inscripción ‘Única Mariana’ y dos globos con los números de los años que habría cumplido a primeros de junio, 45.
¿Quién mató o dejó morir a Marianna en Villaobispo? Su muerte sigue sin respuestas.
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Susana Martín
Periodista. He hecho un poco de todo en el maravilloso oficio de contar historias: prensa, radio, montar el primer digital de León, reportajes de investigación sobre lo que otros intentan silenciar o colarme en una cárcel para entrevistar a dos asesinas. Creo en el periodismo como servicio público e intento mantener una mirada objetiva. Me gusta mucho escribir, escuchar, vivir, leer, las burbujas y otros 'pecaos'. Tengo pocos miedos.


