- La Bañeza despide este jueves a las 12:30 horas al constructor que falleció intentando extinguir las llamas que asolaban su comarca junto a su hermano Sergio
- Su hermano menor se recupera de las quemaduras sufridas en el incendio de Nogarejas este martes. Otro amigo, Jaime, tiene quemaduras graves
“No había nada que le pusiera por delante, Abel se atrevía con todo”. De la tenacidad del hombre de 35 años que este martes perdió la vida en el incendio de Nogarejas, donde estaba como voluntario, habla S., con quien compartió muchas horas en el Moto Club Bañezano los últimos tres años. “Aún no me lo puedo creer, pero ahí está la esquela”, dice desolado, “es un palo tremendo que nos costará asimilar”.
El fin de semana pasado, como no podía ser de otra manera, Abel había disfrutado de lo lindo en el Gran Premio de La Bañeza. El motor era su pasión y era vicepresidente del Moto Club Bañezano. La desolación en La Bañeza, donde vivía Abel Ramos Falagán (35 años) es inmensa. Tampoco se pueden creer lo que ha pasado en Quintana y Congosto, donde vivía su padre y él mismo tenía un circuito de karts.

La muerte de este héroe anónimo que se ha dejado la vida ayudando a otros ha dejado destrozados a sus padres, Emilia y Joaquín (construcciones Somar), y a su hermano menor, Sergio, que se recupera de las quemaduras sufridas junto a Abel. Está todo lo “bien” que se puede estar tras una tragedia familiar de dimensiones mayúsculas. El compañero de Abel en el Moto Club ha hablado este miércoles con Sergio por whatsapp. “Me ha dicho que está bien, y con eso me basta”.
Los hermanos Ramos Falagán luchaban juntos este martes contra las virulentas llamas que devoraron la zona a toda velocidad y literalmente se los tragaron. Junto a ellos estaba también otro amigo, Jaime, propietario de un bar de la zona, que se recupera de graves quemaduras “en un elevado porcentaje de su cuerpo”, según cuenta S.
Este martes, dos lenguas de fuego los engulleron cuando trabajaban como voluntarios en el incendio que asoló Nogarejas, un fuego que cruzó al sur de la provincia desde Molezuelas de la Carballeda, en Zamora.
Abel y Sergio se habían incorporado el lunes al operativo como brigadistas voluntarios. Los dos hermanos, que trabajaban juntos en la constructora de Abel, llevaron una desbrozadora y otra maquinaria. Nogarejas, Quintana, Congosto. “Querían ayudar”.

A Abel “no le gustaban las redes sociales, no las veía útiles”, por eso no es fácil seguir su rastro de éxitos en competiciones. Hay pocas fotos. En una, por ejemplo, se le ve en lo más alto del pódium: “El más rápido del III Slalom Comercio de Astorga”, publicaba Astorga Digital. Era mayo de 2018 y Abel portaba el trofeo que lo acreditaba como el mejor de los 35 pilotos que competían.
“La vida no es justa y no lo ha sido contigo porque te has ido demasiado pronto, pero tu memoria siempre estará presente con todos los que amamos este gran deporte llamado motociclismo”, lamentaba un amigo en redes sociales, “dejas una huella imborrable con horas de esfuerzo para conseguir lo mejor y sobre todo para que el y trabajo en cada carrera que organizábais saliera perfecta”.
La comarca bañezana arropa a una familia desolada por la tragedia. La capilla ardiente se instala desde las 15 horas de este miércoles en la sala 3 del tanatorio La Cruz de La Bañez. La iglesia parroquial de Santa María acoge este jueves el último adiós a Abel Ramos (12:30 horas).
Descanse en paz Abel, y gracias por su entrega desinteresada a sus paisanos.

Susana Martín
Periodista. He hecho un poco de todo en el maravilloso oficio de contar historias: prensa, radio, montar el primer digital de León, reportajes de investigación sobre lo que otros intentan silenciar o colarme en una cárcel para entrevistar a dos asesinas. Creo en el periodismo como servicio público e intento mantener una mirada objetiva. Me gusta mucho escribir, escuchar, vivir, leer, las burbujas y otros 'pecaos'. Tengo pocos miedos.


