- Un día, volviendo de un casting en taxi, decidió abandonar el mundo del cine: “Esto no es una vida para sufrir”, contó el intérprete en una entrevista en un canal sobre el séptimo arte
Fue uno de los indiscutibles grandes actores españoles de los años 90. Con 48 películas en su haber y varias series de tv y obras de teatro, trabajó con Aitana Sánchez-Gijón, Fernando Méndez-Leite, Emma Suárez, Pilar Miró, Imanol Uribe, Victoria Abril, Javier Bardem, Maribel Verdú, Hugo Silva, Clara Lago o Juan Diego Botto, entre otros muchos.
Estuvo cuatro veces nominado a los Goya, y consiguió dos: Mejor interpretación masculina protagonista, por Días contados, y Mejor actor de reparto, por El método.
Pero “un día te das cuenta de que todo ha cambiado y de que tú ya no estás en el nuevo mercado”, ha resumido el actor muchos años después sobre los motivos que le llevaron a desaparecer del séptimo arte.
“Estaba haciendo pruebas para poder hacer películas o series y muchas de ellas no las pasaba. ¡Con 48 películas en mi haber! Cambian las caras, los signos, las formas de trabajar. Todo va muy deprisa”, ha reflexionado Carmelo Gómez en el popular canal de cine en Tik Tok @sr.alonso.mr.hyde, que cuenta con más de 144.000 seguidores.
“Ahora, la marca es más que marca, es un ladrillo encima de los pies que no puedes mover, y yo nunca he trabajado así. La marca es un más o menos, pero el espacio es mío. Y, al cambiar todos estos parámetros, sentí que yo estaba fuera“, explicó Gómez durante su entrevista.
“Yo no quería ser traspasado”, dijo Carmelo, que contó que un día viniendo de un casting en un taxi, decidió irse. “Me fui. Y lo decidí en un taxi porque estaba haciendo una prueba y me sentí como nunca me había sentido de mal. Y decidí que nunca más me iba a pasar, y que esto no es una vida para sufrir”.
Nacido en el municipio leonés de Sahagún un 2 de enero de 1962, Carmelo creció en la provincia de León hasta que, tras años de trabajo en el campo con su padre, con 23 años decidió mudarse a Salamanca para probar suerte en el teatro.
Una vez tuvo claro su deseo de dedicarse de por vida a la interpretación, Carmelo hizo las maletas y puso rumbo a Madrid para estudiar en la Escuela de Arte Dramático y en la Compañía Nacional de Teatro Clásico, lo que le permitió realizar sus primeros pinitos en la gran pantalla. Lo hizo de la mano de títulos como ‘El viaje a ninguna parte’, de Fernando Fernán Gómez, o ‘Bajarse al moro’, de Fernando Colomo, y siguió también desarrollando su carrera interpretativa en el teatro, con ‘La malquerida’ o ‘El sueño de una noche de verano’.
Llegados los años 90, Carmelo dio con Julio Médem, que le brindó la oportunidad de hacerse un nombre en la industria cinematográfica con películas como ‘Vacas’, ‘La ardilla roja’ o ‘Tierra’.
‘Canción de cuna’, de José Luis Garci; ‘Días contados’, de Imanol Uribe; o ‘El detective y la muerte’, de Gonzalo Suárez, fueron los proyectos que terminaron de consolidar su carrera interpretativa, los que le consagraron como uno de los actores de referencia de la época.

Susana Martín
Periodista. He hecho un poco de todo en el maravilloso oficio de contar historias: prensa, radio, montar el primer digital de León, reportajes de investigación sobre lo que otros intentan silenciar o colarme en una cárcel para entrevistar a dos asesinas. Creo en el periodismo como servicio público e intento mantener una mirada objetiva. Me gusta mucho escribir, escuchar, vivir, leer, las burbujas y otros 'pecaos'. Tengo pocos miedos.


