Anilson Soares de Brito, de 42 años, vecino de Villablino y de origen caboverdiano, es una de las dos víctimas mortales del derrumbe registrado este viernes en la explotación de Vega de Rengos, en el concejo asturiano de Cangas del Narcea. Junto a él perdió la vida otro trabajador, el asturiano Óscar Díaz, de 32 años.
Con su muerte, Laciana suma ya cinco mineros fallecidos en lo que va de 2025 y la provincia de León seis víctimas mortales en accidentes mineros ocurridos en Asturias, en un año marcado todavía por la herida abierta del pozo de Cerredo.
Un apellido atravesado por la mina
El golpe resulta todavía más cruel para la familia Soares de Brito. En 2007, hace ahora dieciocho años, un hermano menor de Anilson, Adolfo, murió también en un accidente en la cuenca minera de La Escondida en Caboalles de Arriba. La minería, que durante décadas ha dado trabajo y sustento a la familia, vuelve a imponerse como una fractura irreparable.
Anilson, casado y padre de dos hijos en edad escolar, era muy querido en Villablino, donde se había asentado hace años. Compañeros y vecinos destacan de él su carácter cercano y su disposición permanente a echar una mano. Su cuerpo será velado en la capital lacianiega, adonde se desplazarán familiares y allegados tanto de León como de Cabo Verde.
Uno de los mineros fallecidos este viernes en Vega de Rengos era de Laciana
El derrumbe en Vega de Rengos
El siniestro se produjo a última hora de la tarde. A las 16:58 horas, según fuentes oficiales, un trabajador alertó al 112 de un hundimiento en la mina de Vega de Rengos que había dejado incomunicados a dos compañeros en una galería situada a unos kilómetro y medio de la bocamina. Las primeras informaciones hablaban incluso de un posible tercer atrapado, extremo que se descartó más tarde al confirmarse que había logrado salir por sus propios medios.
El desprendimiento afectó a la rampa que conecta varios niveles de la explotación y convirtió el rescate en una carrera contrarreloj. Efectivos de la Brigada de Salvamento Minero, desplazados en helicóptero, trabajaron durante horas para abrirse paso entre el material caído. Pasadas las siete y media de la tarde localizaron al primero de los mineros, ya fallecido. Más tarde encontraron también el cuerpo sin vida de Anilson.
Luto en Villablino y en Castilla y León
El Ayuntamiento de Villablino ha decretado dos días de luto oficial y las banderas ondean ya a media asta en señal de duelo por las dos víctimas. La Junta de Castilla y León se ha sumado a esta declarando también dos jornadas de luto en toda la comunidad.
El alcalde de Villablino, Mario Rivas, se desplazó de inmediato a Asturias y permaneció hasta la madrugada junto a la mina, como ya hiciera tras la explosión de grisú del 31 de marzo en Cerredo, en la que fallecieron cuatro lacianiegos y un berciano. Este sábado ha trasladado personalmente su apoyo a la familia de Anilson y ha puesto a su disposición todos los recursos municipales.
Desde el ámbito sindical, Comisiones Obreras ha reclamado que se investiguen a fondo las causas del derrumbe y se depuren responsabilidades, en una semana marcada también por la reciente sentencia del accidente del Pozo Emilio de la Hullera Vasco Leonesa, que ha dejado sin condena a los 16 acusados.
El luto por los mineros de Cangas del Narcea inunda las redes sociales
Un año negro para las cuencas asturleonesas
La muerte de Anilson y de su compañero asturiano llega cuando la comarca todavía no ha podido reponerse por completo de la pérdida de cinco trabajadores fallecidos en Cerredo. Suma y sigue en una lista demasiado larga de nombres que recuerdan la dureza de un oficio que sigue cobrándose vidas a ambos lados del puerto.



