A.F.R. / E.F. GORDÓN / LEÓN24HORAS / ICAL
León ha vivido una jornada histórica con el gran apagón que ha fundido los plomos de toda la provincia y que se ha vivido entre nervios generalizados, mucha incertidumbre y cierta dosis de humor en las calles.
Tras el caída del suministro, las calles de la ciudad han comenzado a llenarse de vecinos y curiosos en busca de información principalmente por la imposibilidad de hacerlo a través de medios tradicionales. Los semáforos se han fundido a negro y los primeros problemas de tráfico han aparecido en algunas calles y, especialmente intersecciones, de la capital por vehículos que no sabían cómo continuar. Toques de cláxon, brazos en movimiento por las ventanillas y algunos gritos han servido para regular de manera improvisada el tráfico.
En una carnicería cercana a la Catedral, el dueño ha comenzado a guardar todo el género expuesto en las cámaras en una gran nevera del almacén. “Esa puede aguantar 20 horas el frío, pero si no vuelve pronto la luz voy a tener que cerrar porque la gente no compra porque no puede cocinar. Solo voy a vender embutidos, quesos…”, se lamentaba.
Y es cierto que el hambre comenzaba a apretar al mediodía y el pan ha sido el objeto más demandado en los supermercados y tiendas de barrio. “La gente va a comer de bocadillo”, ha comentado la dependienta de una céntrica tienda de productos de León que ha visto cómo todas las barras y hogazas del día desaparecían en pocos minutos.

Algunas colas se han comenzado a armar frente a los supermercados que permanecían abiertos en busca, principalmente de “bidones de agua, pan y latas”, según explicaba una dependienta. Mientras tanto, las visitas guiadas a la Catedral proseguían con cierta normalidad y un grupo de repartidores de comida a domicilio se reunía a jugar a las cartas junto a un transistor a pilas en mitad de la calle Ancha.
En varios establecimientos y hogares se han encendido radios para seguir la actualidad aunque para sorpresa de muchos en la FM solo se escuchaba Radío María y radiofórmulas y en la AM Radio Nacional con mucho ruido.
Muchas farmacias han permanecido abiertas aunque han tenido complicaciones para atender a clientes con recetas electrónicas.
A mediodía, una camarera de un céntrico bar y confitería de la capital, El Valenciano, decidió repartir de forma gratuita los helados artesanos que habitualmente tienen disponibles para la venta ante la posibilidad de perder el género; gesto agradecido con una larga cola de improvisados clientes.
Muchas terrazas de bares que han permanecido abiertas se han llenado de gente aunque, eso sí, han tenido que pagar en efectivo sus consumiciones, ante la imposibilidad de usar los datáfonos. Tampoco han estado en servicio los cajeros automáticos por lo que en algunas tiendas de barrio se ha vuelto al “fiado” para los clientes cercanos.
En las mesas y las calles el apagón centraba todas las conversaciones y, a falta de información oficial” comenzaban a surgir variopintas teorías sobre lo sucedido, especialmente “un ciberataque”, y los países afectados.
Problemas de movilidad
Diego, portero de un edificio de 15 plantas, resume la jornada de este lunes como “muy intensa”, vivida con “nervios e incertidumbre”. En el edificio en el que trabaja la situación más complicada afectó a dos personas mayores con dificultad de movilidad, una de las cuales -usuaria de silla de ruedas casi nonagenaria- permaneció durante más de seis horas en el portal. La madre de Diego le ofreció una tortilla de patata que había preparado a primera hora de la mañana y que le sirvió de almuerzo y él le facilitó agua durante todas esas horas. El momento fue compartido por otros vecinos, que quisieron hacerla compañía y también degustar la improvisada comida.

Durante la tarde, temiendo que se pudiera hacer de noche sin recuperar el suministro de luz, lo que complicaría la situación, se intentó -entre tres personas- subirla a su domicilio, en la octava planta, pero tuvieron que desistir. Finalmente, se optó por acercarse hasta la Comisaría de la Policía Nacional, donde tras comentar la situación un numeroso grupo de policías se acercó al inmueble y se turnaron para subirla a pulso sobre las seis y media de la tarde. “Súper majos, muy atentos y pacientes con ella, porque refería dolores”. También se interesaron por si vivía sola y necesitaba alguna atención más, que no fue necesaria una vez accedió al interior de la vivienda.
Un hombre diabético que utiliza un medidor de glucosa que avisa al teléfono móvil de los cambios del nivel en sangre expresó su preocupación ante la posibilidad de quedarse sin batería, compartida por otros afectados por esta dolencia.
Broma al alcade
El apagón coincidió con la celebración de San Isidoro, patrón de la Universidad de León; un acto que congregó a numerosas autoridades, entre ellas, el presidente de las Cortes Autonómicas, Carlos Pollán, el alcalde de la capital, José Antonio Diez, o el obispo Luis Ángel de las Heras, además de representates militares y de diversos ámbitos de la sociedad, con la rectora Nuria González como anfitriona.
La rectora intervenía en ese momento y se dirigió al alcalde, medio en broma, para pedirle explicaciones por el apagón. El acto no se suspendió ni se modificó, aunque a medida que iba llegando la información sobre la relevancia del incidente se generó cierto rumor general en la sala, que no afectó al discurrir del evento.
Una vez que el coro universitario entonó el ‘Gaudeamus Igitur’ el alcalde y el subdelegado del Gobierno, Héctor Alaiz, abandonaron precipitadamente el recinto y el resto de invitados continuó la celebración, que concluyó con un ágape que nadie quiso abandonar en previsión de las consecuencias que podría tener el corte de suministro tuviera. “Parecía que se comía con más ganas que otras veces; se acabó todo y más rápido de lo habitual”, comentó uno de los asistentes.
La falta de suministro no impidió que algunos negocios como asesorías mantuvieran al menos parte de su agenda de trabajo. Así, por ejemplo, en Adeco Asesores se celebró al menos una reunión de una comunidad de vecinos y otras citas de la jornada.

LEÓN 24 HORAS
El Diario de Información Independiente de León














