- El 11 de junio se celebra el Día Mundial del Vino Rosado, cuya popularidad se ha incrementado en los últimos años: una bebida muy versátil que debe tomarse fresca y entra sola
- Un prieto picudo rosado de la DO León o un rosado de la DO Bierzo, dos buenas opciones para brindar
Dicen que el vino templa los espíritus y adormece las preocupaciones, que revive las alegrías y proporciona bálsamo a la vida. Si además esos vinos beben agua de varias riberas (Valderaduey, Cea, Esla, Órbigo, Tuerto, Eria y Duerna) y son fruto del mimo, la dedicación y el esfuerzo, brindar con ellos y disfrutarlos será pues toda una experiencia.
Con ese objetivo trabaja la Denominación de Origen León, territorialmente la más amplia y compleja de la comunidad autónoma -3.317 kilómetros cuadrados- al extenderse sobre el sur y sureste de la provincia de León -desde las puertas de la capital- y el norte de la de Valladolid; y desde Sahagún, puerta del Camino de Santiago, hasta las proximidades de la Sierra del Teleno, el monte sagrado y mítico de los romanos que buscaban oro donde hoy hay viñas.
Trescientos viticultores y cuarenta bodegas explotan las excelencias de las dos variedades de uva autóctonas de la DO León -albarín y prieto picudo-, “singulares, casi exclusivas, diferentes y diferenciadoras por sus cualidades organolépticas”, dicen desde esta denominación de origen.
Hasta ahora, casi el 70% de la producción de la DO León es de rosado. “El mejor rosado del país”, dice Rafael Blanco, el presidente, que cuenta que León es ya la cuarta denominación de origen española por volumen de rosados.
Blanco señala que uno de los grandes retos pasa “por cambiar el perfil del consumidor y buscar un público más joven, porque nuestros blancos y rosados se ajustan muy bien a esos nuevos gustos”.
Otro gran reto es incrementar las exportaciones: ahora, el 10% de la producción de vinos de una vendimia media anual que debe apuntar a los cuatro millones de kilos de uva. El objetivo es aumentar ese porcentaje y ampliar los mercados nacionales más allá de León y Asturias, los dos grandes clientes de esta DO.
“Creemos que, sobre todo con blancos y rosados, tenemos posibilidades de alcanzar una mayor presencia comercial en un momento en el que las ventas de ese tipo de vinos están creciendo de manera importante en España y en el resto de los grandes mercados internacionales”, añade el presidente.
Bierzo, la potencialidad de una DO que ruge
2.395 hectáreas, 1.030 viticultores y 74 bodegas forman parte de la DO Bierzo, reconocida definitivamente en 1989, año en que se aprobó el Reglamento de la Denominación de Origen Bierzo y de su Consejo Regulador.
En la comarca del Bierzo se producen diferentes variedades de uvas adaptadas todas ellas a las características de los suelos y el clima.
La elaboración de los vinos amparados por la Denominación de Origen debe realizarse exclusivamente con las siguientes variedades: mencía, garnacha tintorera, godello, doña blanca y palomino.

LEÓN 24 HORAS
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