La Guardia Civil investigó el pasado sábado al propietario de una perrera ubicada en la localidad leonesa de Lillo del Bierzo como supuesto autor de un delito de maltrato animal al tener, presuntamente, en su interior un total de 18 perros de caza en mal estado.
Efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza, Seprona, de la Guardia Civil de Fabero inició la investigación al tener conocimiento durante este mes de marzo, tras una denuncia presentada, de la existencia de 18 perros de caza en mal estado en la localidad de Lillo del Bierzo, así como de la existencia de unos vídeos publicados en diferentes redes sociales, en los que se observaba el deficiente estado en el que se encontraban dichos animales, lo que creó una gran alarma social.
Los agentes llevaron a cabo gestiones tendentes al esclarecimiento de los hechos, para lo que el Seprona y los Servicios Veterinarios de la Junta Castilla y León llevaron a cabo una inspección en el lugar, donde comprobaron la presencia de dichos animales en unas condiciones deficientes de higiene, salubridad y bienestar animal.
Una vez identificado el propietario de la perrera, se procedió el pasado sábado a su investigación penal como supuesto autor de un delito de maltrato animal según la actual legislación vigente en materia de protección y bienestar animal.
Las diligencias instruidas fueron remitidas a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de los de Ponferrada en funciones de Guardia y a la Fiscalía de Medio Ambiente de Ponferrada, mientras que los animales quedaron en la perrera a disposición de la autoridad competente para la adopción de las medidas cautelares que procedan.

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