- Raquel Díaz, una vida rota por la violencia de género a la espera de dos sentencias del Tribunal Supremo
- Esta sentencia firme supone “un respiro” para el infierno que ha sufrido la abogada leonesa desde la salvaje agresión de su exmarido, en mayo de 2020
El Tribunal Supremo ha desestimado los recursos de casación interpuestos por las partes, confirmando así la sentencia de 16 años y 11 meses de prisión contra el expolítico berciano Pedro Muñoz Fernández por “lesiones agravadas” y otros cuatro delitos.
La decisión del Alto Tribunal ratifica las sentencias de las dos instancias anteriores, la de la Audiencia de León y la del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León. Muñoz es condenado en firme por los delitos de maltrato familiar y “lesiones agravadas” que derivaron en la paraplejia y los daños neurológicos irreversibles de su entonces esposa, Raquel Díaz , que fue arrojada por un balcón y después brutalmente apaleada. Los hechos ocurrieron el 27 de mayo de 2020 en la finca familiar en Toreno, en El Bierzo, León.
La resolución del Alto Tribunal desestima así los recursos de casación presentados tanto por la defensa del condenado como por la acusación particular de la propia víctima.
Además de la pena de prisión, el exconcejal de Ponferrada deberá afrontar una importante indemnización económica. El condenado debería abonar más de 1,5 millones de euros a la víctima por los graves daños sufridos.
A esta cifra se suman 97.000 euros destinados a la Junta de Castilla y León y 47.900 euros para el servicio de sanidad de Castilla-La Mancha, cubriendo así los costes derivados de la atención médica y los perjuicios ocasionados. La sentencia subraya las agravantes de parentesco y discriminación por razón de género en los hechos imputados.

Susana Martín
Periodista. He hecho un poco de todo en el maravilloso oficio de contar historias: prensa, radio, montar el primer digital de León, reportajes de investigación sobre lo que otros intentan silenciar o colarme en una cárcel para entrevistar a dos asesinas. Creo en el periodismo como servicio público e intento mantener una mirada objetiva. Me gusta mucho escribir, escuchar, vivir, leer, las burbujas y otros 'pecaos'. Tengo pocos miedos.


