Hoy no hace falta excusa para salir de vinos, porque la tapa tiene su propio día. Y si hay una ciudad que puede presumir de tapa con mayúsculas, esa es León, donde el arte de “tomarse algo” se convierte en un pequeño festival gastronómico… ¡todos los días!
Pero hoy es distinto. Hoy, el mundo celebra lo que aquí se practica como religión: la tapa como expresión cultural, como identidad culinaria, como excusa para quedar, charlar, y reencontrarse en la barra. Y León, como buena capital de la tapa con bebida, no solo se suma a la fiesta, es la fiesta.
Mientras en otras ciudades hay que pagar por cada bocado, en León la tapa se espera, se obsequia y se disfruta. Desde la cecina cortada a cuchillo en un bar del Húmedo hasta los experimentos gourmet en Eras de Renueva, la provincia entera respira ese aire de hospitalidad antigua: te pedimos una caña, y nos das media vida en un plato.
Voces críticas
Pero no todos los hosteleros leoneses están a gusto con la imagen generalizada de que las tapa sean tan abundantes y gratuitas. Cada vez se alzan más voces pidiendo “mesura y contención” a la hora de dar ese pequeño bocado al cliente. Uno de los más afamados hosteleros en contra de la política del “todo vale” es Tato Ferecor. Este empresario aboga por recuperar “la esencia original de la tapa como reclamo al consumo” y no como un plato gratuito, tan abundante que quite el hambre del consumidor. Tato ha denunciado en alguna ocasión la promoción “dañina” que hacen algunos guías turísticos en la ciudad, recomendando acudir a ciertos negocios por sus abundantes tapas para que así, por un corto de cerveza, “puedan comer gratis”
Lo cierto es que, sin necesidad de campañas agresivas ni postureo foodie, León ha convertido la tapa en su mejor embajadora. Basta con ver las barras hoy: hay morcilla, guisos que parecen de abuela y reinvenciones locas con croquetas, pizza o mango. La tapa de León no solo alimenta: cuenta historias.
En cualquier caso, hoy, los leoneses harán lo de siempre: saldrán con amigos, pedirán un corto y recibirán una sorpresa en cada local. Pero este 16 de junio, lo harán con una sonrisa distinta, sabiendo que el mundo entero celebra lo que aquí se hace sin darse importancia pero con todo el corazón.

LEÓN 24 HORAS
El Diario de Información Independiente de León


