- César Arribas, a quien se juzga en Bruselas por el asesinato de la enfermera Teresa Rodríguez Llamazares, vallisoletana de familia leonesa, reconoce el crimen ante el tribunal: “No fui capaz de medir las consecuencias de mis actos”
Las palabras que los padres de Teresa hubieran querido recibir en estos tres años desde la familia del acusado de la muerte de su hija llegaron de boca de él. Ante el tribunal que le juzga en Bruselas, César Arribas (26) volvió a reconocer que mató a Teresa Rodríguez Llamazares y se dirigió a la familia de la joven. “Os pido perdón por todo lo que hice, no tiene nombre”. “No fui capaz de medir las consecuencias de mis actos, no voy a poder llegar a perdonarme”, dijo.
Un día durísimo para la familia de la víctima, que en el primer día de la vista oral tuvo que volver a encontrarse con César Arribas, que durante un tiempo fue la pareja de su hija pequeña, muerta a cuchilladas el 27 de octubre de 2022.
En la lectura del acta de acusación se dio a conocer lo que la familia de Teresa ya sabía: que el acusado, un día antes del crimen, durante su estancia en un albergue de Bruselas, buscó en Google “cómo seccionar la vena aorta”. También dejó escrito un mensaje de despedida a su familia que no llegó a enviar. Todo ello demostraría la premeditación de sus actos: se enfrenta a cadena perpetua por asesinato.
Aquel jueves, Arribas llegó a casa de la joven sobre las 6 de la mañana. Ella le abrió la puerta y él cogió dos cuchillos de la cocina. Apuñaló a la mujer 153 veces mientras esta estaba en su habitación.
Después, Arribas se lanzó por la ventana del domicilio. No quedó claro con qué intención, si huir o quitarse la vida.
Tal y como ya había contado la familia de Teresa a León24horas, el acusado de la muerte de la joven no supo aceptar la ruptura de la relación que mantenían. La enfermera quiso terminar la relación que mantenían y él “no lo aceptó”, contaba Blanca, médico leonesa madre de ella.
“La quería y la admiraba tanto…”, ha dicho él durante su declaración en el juicio. “Asocié toda mi existencia a Teresa, no voy a poder llegar a perdonarme”.
César Arribas, que era guardia civil en prácticas y fue expulsado del Cuerpo, señaló ante el tribunal que su relación empezó en 2019 y que tuvo varias etapas. Que ella se fue a Bruselas a trabajar y completar sus estudios de enfermería oncológica y que él tuvo miedo de perderla definitivamente.
El acusado, que cumplía 24 años aquel mes de octubre de 2022, anunció a Teresa un viaje por Europa que incluía una parada en Bruselas “para despedirse en persona”. Su intención era “recuperarla”.
“Os pido perdón por todo lo que hice. No tiene nombre”, se dirigió Arribas a Blanca y Juan, los padres de Teresa.
No es difícil imaginar los duros momentos que viven la familia de Teresa estos días al revivir los hechos que les arrebataron a su hija pequeña, que tenía 23 años cuando fue asesinada. En los próximos días, unos 40 testigos declararán ante el tribunal. Será un jurado popular el que determine el futuro judicial de César Arribas, un jurado integrado por cuatro mujeres y ocho hombres. Preside el tribunal la magistrada Anne Leclercq, que está acompañada de otras dos juezas.
Blanca, Juan y su hermano Fran piden “justicia”. Toda la justicia que pueda haber para la terrible pérdida que sufrirán de por vida.

Susana Martín
Periodista. He hecho un poco de todo en el maravilloso oficio de contar historias: prensa, radio, montar el primer digital de León, reportajes de investigación sobre lo que otros intentan silenciar o colarme en una cárcel para entrevistar a dos asesinas. Creo en el periodismo como servicio público e intento mantener una mirada objetiva. Me gusta mucho escribir, escuchar, vivir, leer, las burbujas y otros 'pecaos'. Tengo pocos miedos.


