Los peritos descartan trastornos mentales en César Arribas, que dio varias versiones antes de confesar el crimen

  • El retraso acumulado estos días en el juicio ha pospuesto hasta este miércoles la declaración del padre y los dos hermanos trillizos del acusado, todos guardias civiles como él hasta que fue expulsado por el crimen
  • Los compañeros de Arribas que declararon este martes en el juicio hablan de él como “una persona tacaña con sus cosas buenas y malas”

Quién era Teresa: le salvaron la vida sus padres en Mozambique y la asesinó en Bruselas su primer amor (FOTOS)

Fue la Policía la que encontró el cadáver de Teresa al ver restos de sangre en el hombre que yacía en el suelo y en la ventana aquel jueves 27 de octubre de 2022 a primerísima hora de la mañana. Ingresado en el hospital, cuando preguntaron al herido qué había ocurrido en aquella casa desde la que se lanzó al vacío (“para quitarme la vida”), se autoinculpó del crimen, aunque sus explicaciones han ido cambiando “por el shock postraumático” hasta llegar a la vista oral que se celebra desde la semana pasada en el Palacio de Justicia de Bruselas.

Primero dijo tener lagunas mentales. “No lo recuerdo bien, no sé”. Luego, dejó caer a los investigadores que hay ciertos antecedentes de bipolaridad en familiares de primero y segundo grado. También que en una excursión que hizo a Ámsterdam en días anteriores comió una magdalena con cannabis y que quizá por ello…

Meses después, durante la instrucción del caso y en la reconstrucción de los hechos en la vivienda donde mató a su expareja, César Arribas aseguró no recordar por qué había trasladado a Teresa desde el lugar donde la apuñaló hasta la muerte (su habitación) a la sala contigua, donde los policías hallaron su cuerpo. Ya en el juicio, la semana pasada, el acusado recordó más y contó al tribunal que movió a Teresa porque quiso arrojarse al vacío con ella y quitarse la vida.

También en el juicio, al relatar el crimen, habló de una “obsesión” al intentar “recuperar el amor de Teresa”, a la que dijo “querer y admirar”. Arribas quiso pedir perdón a los padres de su expareja, sentados a unos metros en su misma fila de bancos. “Os pido perdón por todo lo que hice, no tiene nombre”. La presidenta del tribunal, Anne Leclerq, consideró que “no es el momento procesal para pedir perdón”.

Este martes, durante su testificación en el juicio, los peritos que han evaluado a César Arribas fueron unánimes: descartan trastornos mentales en el autor confeso de la muerte de Teresa Rodríguez Llamazares y remarcan que no se hallaron restos toxicológicos en los análisis que se realizaron al acusado.

También declararon este martes compañeros del acusado en la Guardia Civil. Estaba en prácticas en Portillo, Valladolid. Cuando se les pidió que hablaran de Arribas lo definieron como tacaño (“por eso se quedó en casa de Teresa en su viaje a Bruselas”) y opinaron que “César tiene cosas buenas y cosas malas”.

Las dos mejores amigas de Teresa, a las que la enfermera contaba sus confidencias, declararon por videoconferencia desde Valladolid. No habían encontrado fuerzas para viajar a Bruselas. Hablaron ante el tribunal de los mensajes que se habían cruzado con Teresa, donde ella les hablaba de graves insultos que le había proferido el acusado.

Declararon también, en sala y por videoconferencia, amigas y compañeras de Teresa, que ofrecieron un relato muy emotivo sobre la joven. Hablaron de los “celos incontrolables” de él. Hubo muchas lágrimas en la sala.

El retraso acumulado estos días hizo que se posponga a este miércoles la declaración del padre y los hermanos de César Arribas, todos ellos guardias civiles, como era él hasta su expulsión del Cuerpo por el crimen.

También está previsto que este miércoles comiencen los alegatos de las partes: la acusación (que en Bélgica únicamente recae en en Ministerio Fiscal) y la defensa.

La fiscal propuso ayer martes dejar un día de “descanso” para el jurado popular y los asistentes, dada la intensidad de las maratonianas sesiones de estos días, pero la presidenta del tribunal lo ha desestimado para no prolongar demasiado la vista oral.

Antes de que el jurado popular -ocho hombres y cuatro mujeres- se retire para la deliberación, será el momento en que el acusado pueda ofrecer su alegato final, al que tiene derecho. César Arribas podrá, entonces sí, dirigirse a la familia de su víctima para pedirles perdón, como quería, y decir sus últimas palabras.

La familia de Teresa -un grupo grande de familiares y amigos de sus padres- tenía previsto volver a España este jueves, decisión que han dejado en ‘stand by’ a la espera de lo que ocurra este miércoles en el juicio. Si no termina, retrasarán su regreso a casa, aunque reconocen a León24horas estar “literalmente agotados”. “Está siendo horrible”, cuenta la madre de Teresa, la médico leonesa Blanca Llamazares.

Cuentan varios asistentes al juicio que se ha hablado estos días en el juicio de exámenes psicotécnicos, de “crimen pasional”, de “cólera”, de “celos incontrolables” de la sugerencia de que pudiera existir una “bipolaridad genética” en el acusado.

La familia de la enfermera de 23 años asesinada de 153 puñaladas sigue confiando en que la justicia castigue algo para lo que consideran que nunca habrá condena suficiente: la ausencia de Teresa.

Susana Martín

Periodista. He hecho un poco de todo en el maravilloso oficio de contar historias: prensa, radio, montar el primer digital de León, reportajes de investigación sobre lo que otros intentan silenciar o colarme en una cárcel para entrevistar a dos asesinas. Creo en el periodismo como servicio público e intento mantener una mirada objetiva. Me gusta mucho escribir, escuchar, vivir, leer, las burbujas y otros 'pecaos'. Tengo pocos miedos.

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