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martes, 7 febrero 2023

Voto higiénico

Lo de aquello que “los tiempos adelantan que es una barbaridad” casi es algo que, por mor de la pandemia, últimamente parece que ha decaído un tanto, al menos externamente (porque, en lo de internamente, brujulean las teorías conspiratorias, con el añadido del Dr. Luc Montagnier& Otros,   y.  , con aquella imágenes virales de los adosados a las cadenas secuenciales), siendo ahora en boga, y subiendo en cotización, la de nuestros momentos infantiles: ” siempre que llueve, después escampa” y en ello andamos en lo que se puede y, unos y otros, nos dejan.

 

Estábamos tal cual y en esto que se nos anuncian, ¿pero aún quedaban después del transido y agitado coctel’2019?, unas nuevas elecciones que no habían tenido en cuenta -.- aunque noticias sí que llegaban -.-, dentro de “los previstos” en “los insupuestos imprevistos”,  un (corona)virus de genérica procedencia en el extremo oriente -.- el que quiere lee China y/o Wuhan, el que quiere lee pangolín y/o otro animal doméstico, el que quiere lee VII Juegos Militares Mundiales(Wuhan´2019) y/o Laboratorios Genetistas, incluso algunos meten el 5G-.- por aquello “tan Trump” de Wuhan/Huawei y ‘la pasta que nos jugamos’-.-,…-.-, total que no se corren los toros en San Fermín, posiblemente no tendremos San Agustín ni en Toro (¿tentaciones privadas con el tonel en el centro de la impactante plaza de madera?) ni en Fermoselle (¿qué hacemos con las talanqueras?) y … de “los espantes de Fuentesaúco” … “nanay de la china” (¡qué ocurrencia!, meter aquí también “la china”).

 

Pero antes de nada se impone el deber cívico y aquellos que les toque votar (siempre le toca a algunos que generalmente son los mismos y en los mismos sitios; esto lo hemos tratado unos pocos que hemos navegado por los intríngulis de las concomitancias de la CE’1931 y de la CE’1978), es de esperar que, `bicho arriba bicho abajo ´, estarán en la dinámica de ejercitar, en la medida de lo posible y aconsejable, su “democrático voto”.

 

Esto de las “elecciones democráticas”, aunque no pudiera parecerlo, tiene su aquel, así particularmente nos parece, ya que, y en lo que concierne al Estado Español de la España Nación, se trata de una situación directamente ligada a la voluntariedad de cada ciudadano (ante una convocatoria formal/regular/tipificada), o sea que, ni por fas ni por nefas, se le puede obligar a ejercer tal acto, tanto sea de acción directa como, y por la intención que fuere, articuladamente en forma, modo o manera.

 

Sí, está claro que tenemos, entre nosotros, en las quince sociedades regionales españolas, la atroz pandemia ( con una presunta horquilla de fallecidos entre 45000 y 50000, una descomunal cifra de afectados,…)  y…, justo es decirlo, un muy valeroso y extraordinario cuerpo sanitario, junto a unos servicios de abastecimiento ciudadano magníficos, como también las fuerzas de seguridad, el ejército y los servicios municipales,…, que constituyen, ¡claro que sí!, nuestro estandarte y orgullo, y… en tal ambiente situacional tenemos que ejercer, a los que les toque, nuestro voto democrático, que esta vez, y esperemos no persista, será un tanto especial con cuatro características: 1°) voto libre, 2°) voto individual, 3°)voto secreto y 4°) voto higiénico

 

Se puede repasar una multitud de publicaciones sobre las esencias y excelencias del voto democrático, pero en casi todas ellas, con más o menos énfasis, se apuntalan situaciones que no lo hacen libre, que no lo hacen individual y que tan poco lo hacen secreto, y ahora tenemos además, y con buen criterio, que debemos seguir toda una serie de indicaciones para que el voto, en su itinerario de emisión, sea higiénico.

 

Nos ha parecido vislumbrar, que en algunas indicaciones sobre las emisiones prácticas de los sufragios electorales, y al objeto de hacer aún más óptimo el proceso higiénico de la emisión del voto, supuestamente se insinúa, hecho que indicamos con todas las precauciones, que si se evita las pertinentes acciones en la sede de los colegios electorales llevando ya el voto desde el domicilio, la situación higiénica del proceso electoral, en gran modo, se robustecería. Lo cual nos parece indudable, en lo que corresponde al aspecto sanitario/higiénico, pero la cuestión estribaría en la clarificación amplia y especifica de los otros tres condicionantes del voto democrático, o sea que seguimiento procedimental  le hacemos a lo de libre, a lo de individual y a lo de secreto.

En los votos por correo, los electores disponen, y previamente, de todas las papeletas  de todas y cada una de las ofertas electorales en liza, situación que no se da en cualquier elector común que, a lo sumo, tendrá aquellas papeletas electorales  de aquellos grupos que si hayan establecido el mayling pero que, no necesariamente, será el de todos los grupos, con lo cual su acción electoral no será completista.

Otra cuestión es que el Estado Español de la España Nación (o la parte alícuota que corresponde a una determinada Comunidad Autónoma), sí remitiera, como se hace con la Tarjeta Censal, a todos los electores convocados,  todas y cada una de las papeletas electorales de todos los grupos políticos que se presentan  a una determinada convocatoria electoral. 

Está visto que la pandemia nos va imponer, por el sí y porque sí, otras formas y otros procesos, con otras maneras y modos, que hasta ahora no pensábamos, ¡ni por asomo!, que los veríamos nunca.

Es claro que hoy en día, y por los imponderables que está imponiendo la pandemia, el que más y el que menos, estamos haciendo nuestros pagos con uso, a diestro y siniestro, de nuestras tarjetas bancarias, contribuyendo con  ello al sostenimiento del sistema higiénico social y a la dinamicidad de los establecimientos donde nos abastecemos, haciéndolo  en nuestras propias comunidades convivenciales. 

Dicho lo anterior, y por  aquello de la situación electoral  que hemos planteado, resulta que la votación electrónica -.- que sustituiría a la papeleta electoral-.-, según parece, aún está en fase de experimentación por el Estado Español de la España Nación, y no se percibe, por el momento, ningún tipo de alteración o cambio que induzca a pensar que los ciudadanos españoles, que a diario manejamos en todos los cajeros automáticos  así como en los centros comerciales y otros entes nuestras varias tarjetas e identificadores, podamos llegar en un futuro más o menos próximo,  a utilizar tal procedimiento técnico para tales asuntos democráticos.

La constitución española a data del 6-12-1978, o sea la nuestra, habla en su preámbulo, que forma parte del hecho constituyente, de que estamos inmersos en la construcción de una sociedad democracia avanzada, y que, en tal compromiso, lo estamos como Nación Española.

 

                                                                        Francisco Iglesias Carreño

Del Instituto de Estudios Zamoranos Floran D´Ocampo

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