- Este martes 12 de mayo se cumplen 12 años del asesinato a tiros de la todopoderosa y temida Isabel Carrasco. Su partido -el PP, el mismo que el de dos de sus asesinas- nunca ha rendido homenaje a la víctima
- La tercera condenada, la policía Raquel Gago, ya no regresa a prisión ni a dormir. Madre e hija ultiman su inminente traslado a una cárcel femenina y confían en que el Juzgado de vigilancia penitenciaria de Madrid sea “más flexible” y les conceda en meses el tercer grado
Era lunes. Poco después de las 17:15 horas. Isabel Carrasco caminaba hacia la sede su partido, el PP, cuando fue abatida sin piedad a tiros en una de las pasarelas de La Condesa sobre el río Bernesga.
La ejecutora, también afiliada del PP, era un ama de casa que lleva desde entonces en prisión, como su hija, por un crimen que ellas ‘justificaron’ como una “venganza personal” por las formas en que la víctima había tratado y perjudicado a Triana Martínez. “Me habían prometido una plaza en la Diputación y como no quise tener nada íntimo con ella, me hizo la vida imposible”, aseguró la hija. “Era ella o mi hija, no me arrepiento, lo volvería hacer”, soltó la madre.
Hoy hace 12 años que Isabel Carrasco fue salvajemente asesinada. Por la espalda. Le impactaron tres de los cuatro tiros que le dirigió Montserrat a quemarropa.
Llama la atención que, siendo la presidenta del PP de León y la presidenta de la Diputación de León nunca se le haya hecho ningún homenaje en ninguna parte, como si se hubiera querido pasar página cuanto más rápido mejor.

Aunque la verdad judicial se apresuró en llegar (hace una década el Supremo las condenó a 22, 20 y 14 años), fueron muchas las incógnitas que quedaron en el aire entonces y que posiblemente nunca lleguen a esclarecerse.
Fueron varios los testimonios que dejaron entrever algo parecido a una conspiración política en ‘el otro PP’ (el de los numerosos enemigos de Carrasco) como desencadenante del crimen.
Así lo insinuaron durante el juicio (y en varios trabajos periodísticos después) el primer abogado de Triana y Montserrat, José Ramón García; el abogado que ejerció la acusación particular de la familia de Carrasco, el leonés Carlos Rivera (“creo que hay un planificador”); la tercera condenada, Raquel Gago, cuando entró en prisión 14 años como cómplice (“la verdad no ha salido en este juicio; soy víctima de una situación política”); o la propia Triana en su alegato final en la vista oral, ante el jurado popular: “Me da mucha pena escuchar mentir a algunos testigos (…) Otros han desaparecido, o no han querido venir, o están ausentes…”. ¿A quién se refería Triana? Más explícita fue en la primera entrevista que en 2016 -junto a su madre- concedió en prisión a esta periodista, donde una y otra vez preguntaba “por su novio del PP” y “sus amigos del PP de León”. A varios de ellos dijo haberles llamado ‘de extranjis’ desde prisión… Lástima no haberles visto la cara de sorpresa.
Alto y claro habló siempre también (hasta que falleció) el exdiputado Matías Llorente, que siempre dijo a quien quiso oírle que “no hay quien se crea que estas dos lo organizaron todo, tiene que haber más detrás, madre e hija tenían amigos en el otro PP, aunque si no se investigó a tiempo posiblemente ya no llegará a saberse quién o quiénes las azuzaron, o sí…”.

La vida hoy de las tres condenadas
En cuanto a la vida hoy de las tres condenadas por el asesinato de Isabel Carrasco: Raquel Gago, que tiene trabajo en Madrid, ya está en tercer grado con pulsera (no entra en prisión ni a dormir). Triana Martínez espera su inminente segundo permiso de tres días en libertad y a Montserrat González se le han denegado hasta la fecha todos los permisos penitenciarios. Madre e hija, que tienen ya un cuarto abogado, esperan su traslado a la cárcel madrileña de Alcalá I, la antigua cárcel femenina de Yeserías. En Madrid confían en que el Juzgado de vigilancia penitenciaria de Madrid sea “más flexible” y les conceda en meses el tercer grado: “En León y en Asturias se conoce mucho su historia, confían en tener más suerte con otros aires”, cuenta un funcionario que las conoce bien. Por el momento, tras su paso por la prisión de León y la de Valladolid, viven en el centro penitenciario de Villabona (Asturias).
Hoy martes se estrena en HBO Max un nuevo documental sobre el caso que no aporta muchas novedades. Intervienen por videollamada madre e hija desde la cárcel asturiana, desde donde leen un comunicado de supuesto arrepentimiento. Después, preguntadas por el crimen, más de lo mismo y pocas respuestas nuevas.
Montserrat y Triana tienen ahora una especie de ‘representante’ que “escucha ofertas”, como los artistas. Romeo, el exrecluso que conocieron en Villahierro, se convirtió hace años en pareja de hecho de la hija.
Según fuentes consultadas por León24horas, es él – que vive y trabaja en Asturias- quien negocia las ofertas que les llegan, “que según él son muchas”. Pronto llegará a las pantallas una nueva serie de ficción sobre el caso, y Romeo cuenta que les han ofrecido escribir un libro “y cosas audiovisuales muy interesantes”. Ver para creer.
Más difícil será que Raquel Gago, el personaje cuya participación resulta más enigmática en esta historia de odio y muerte, llegue a hablar alguna vez.
Pero han pasado doce años y parece que la verdadera historia sobre el crimen de Isabel Carrasco aún se hará esperar, si es que llega.
¿Continuará…?

Susana Martín
Periodista. He hecho un poco de todo en el maravilloso oficio de contar historias: prensa, radio, montar el primer digital de León, reportajes de investigación sobre lo que otros intentan silenciar o colarme en una cárcel para entrevistar a dos asesinas. Creo en el periodismo como servicio público e intento mantener una mirada objetiva. Me gusta mucho escribir, escuchar, vivir, leer, las burbujas y otros 'pecaos'. Tengo pocos miedos.


