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jueves 19 febrero 2026

La condenada por intentar asesinar a su ex con chocolate envenenado vuelve al banquillo por el ataque con ácido al mismo hombre

  • La astorgana Ana María O. (39) fue condenada en mayo de 2025 a 12 años y medio por intentar asesinar a su expareja con raticida escondido en chocolate en 2020. Este año regresará a los tribunales acusada del ataque con ácido que sufrió el mismo hombre este verano en Jiménez de Jamuz
  • Este viernes se ha tomado declaración a varios testigos de la agresión del 15 de agosto en los Juzgados de La Bañeza

A Marcos le cambió la vida en junio de 2020. Se la cambió su expareja, que lo dejó ciego al 98% y con graves secuelas de movilidad y neurológicas: introdujo un potente raticida en un trozo de chocolate y se lo hizo llegar al padre de sus dos hijos a través del mayor de ellos, un niño de siete años. Milagrosamente, Marcos, que había dejado la relación en 2017, logró sobrevivir -tras 705 días de recuperación y cuatro ingresos en la UCI- y ella fue condenada por tentativa de asesinato en mayo de 2025. La sentencia la condenaba a 12 años y medio de prisión y a una indemnización de 822.592,85 euros de los que la víctima no ha visto ni un euro.

Atacan con ácido en la calle al militar cuya ex fue condenada en mayo por intentar asesinarle

Este verano, con la agresora aún en libertad (¿por qué nadie pidió la inmediata ejecución de la sentencia condenatoria?), Marcos sufrió un nuevo ataque en plena calle, esta vez con ácido. El 15 de agosto por la tarde, mientras caminaba -como podía- por su pueblo materno, Jiménez de Jamuz, una mujer ataviada con un epi y protegida por un cartón se acercó a él y le lanzó líquido corrosivo. Los investigadores creen que esa mujer era nuevamente su expareja, Ana María O., que fue detenida a finales de octubre e ingresó en prisión.

Una mujer fue grabada por las cámaras de la zona antes y después de la agresión a Marcos, un militar de 41 años que había quedado casi ciego y con problemas de movilidad en un envenenamiento que sufrió en 2020.

La Guardia Civil, en el marco de la operación Lapidem, detuvo a Ana María O. en el pueblo leonés de sus abuelos y le atribuye un delito de lesiones agravadas por el ataque con ácido a su expareja. Se le atribuye además otro delito de amenazas de muerte con cartas anónimas a varias personas y un delito de quebrantamiento de medidas judiciales: no podía acercarse a su víctima durante 22 años, según la sentencia que la condenó por el intento de asesinato, que acaba de ser ratificada en su totalidad por el TSJCyL.

Varios testigos han declarado este viernes en los Juzgados de La Bañeza por el ataque con ácido que sufrió el militar Marcos (41) en agosto en Jiménez de Jamuz. La pesadilla judicial de este hombre no ha terminado. | SM

Este viernes 16 de enero se ha tomado declaración a varios testigos del pueblo en los Juzgados de La Bañeza. Los testigos que vieron a Marcos por el pueblo esa tarde, los que solían verle pasear solo o con sus hijos menores, los que alertaron de la presencia de un coche días antes o los vecinos cuya cámara logró grabar el paseo de la presunta agresora hacia su víctima y de vuelta al coche en el que huyó. La misma cámara grabó cómo Marcos, que camina con mucha dificultad, se fue quitando la ropa en la calle y fue lo más rápido que pudo a casa para ducharse, tal y como había aprendido en maniobras militares que debe hacerse si se sufre un ataque con líquido corrosivo.

Militar de 41 años que recibió la incapacitación permanente absoluta en 2021 por la primera agresión que sufrió, Marcos no acudirá hoy al juzgado ni sabe cuándo se celebrará el juicio a su agresora, previsiblemente este año. Tampoco sabe aún qué calificación de los hechos harán su abogado o la Fiscalía ni los años de prisión que pedirán para la mujer que intentó asesinarle en 2020 y presuntamente también este verano. Está tranquilo y confía en la justicia.

En 2020 era un suboficial del Ejército del Aire a punto de entrar en la UME, pero su salud empeoró progresivamente después del fatídico 22 de junio de 2020. Sólo tenía un 2% de posibilidades de sobrevivir a un veneno comúnmente usado como raticida. Cojera, ceguera casi total, deterioro cognitivo. Sobrevivió. Y sobrevivió también al ataque con ácido que sufrió en agosto, al parecer a manos de la misma autora que el primero, que deberá sentarse ahora en el banquillo de los acusados. Por el momento, Ana María O. sigue en prisión. “Marcos y sus pequeños están seguros, al menos mientras ella no esté en la calle”, dicen en su entorno familiar.

Ana María, la reclusa solitaria del privilegiado módulo 7 de Villahierro

Susana Martín

Periodista. He hecho un poco de todo en el maravilloso oficio de contar historias: prensa, radio, montar el primer digital de León, reportajes de investigación sobre lo que otros intentan silenciar o colarme en una cárcel para entrevistar a dos asesinas. Creo en el periodismo como servicio público e intento mantener una mirada objetiva. Me gusta mucho escribir, escuchar, vivir, leer, las burbujas y otros 'pecaos'. Tengo pocos miedos.

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